Historia de vida: Norberto Maggione, un rosarino que trabajó 52 años en el Puerto de Rosario
Hay personas que pueden contar la historia de una institución porque la vivieron gran parte de su vida. Un trabajador portuario rosarino llegó al puerto local a los 19 años. Han pasado 52 años de labor y muchas anécdotas. Hoy ya carga con 72 años y en este mes junio que pasó llegó su jubilación. Norberto Domingo puede contar lo que vivió.
El 4 de diciembre de 1973 su papá lo llevó por primera vez a cumplir labores en lo que era la Junta Nacional de Granos (JNG). La empresa estatal poseía un terreno en la esquina de Uriburu y Grandoli y allí el joven de 19 años comenzó con sus primeras tareas. Hoy con 72 años, y ya comenzando sus trámites de jubilación acompañó el crecimiento de la actividad portuaria fue testigo directo del proceso de transformación más importante que atravesó el Puerto.
Comenzó en la Junta Nacional de Granos y luego en el proceso de privatización de la empresa, allá por 1994, pasó a ser un trabajador más de la concesionaria Servicios Portuarios en la Terminal 6 y 7 del puerto local, los que se encuentran Ayolas y el río.
“El 4 de diciembre de 1973 empecé a trabajar en el puerto, vengo de una familia rosarina, siempre vivimos en zona sur, a cuatro cuadras de los que era el terreno de silos de la Junta Nacional de Granos. pase por todas las unidades portuarias. También trabajaron en la JNG, mi papá, mi tío y mi hermano. Trabaje siempre en balanza de camiones de vagones đe embarques y con servicios portuarios lo mismo”, contó Norberto en una reciente entrevista en la sede del gremio de cargadores cereales que se encuentra en calle Mendoza al 1800
En la charla amena que mantuvimos por más de una hora lo acompañaron integrantes del sindicato que se sigue denominando Asociación del Personal de Ja Junta Nacional de Granos (AP.JNG).
Por un lado su secretario general Pedro Gozzi, Damian García quien cumple el rol de secretario adjunto del gremio, Horacio Faur quien está al frente de la tesorería, Joaquin Tillieria, el secretario gremial de la APJNG. Además en ese encuentro había una persona de la familia más íntima de Norberto como es su hija Antonela Maggione, quien ya es mamá, trabajó en área de administración de Servicios Portuarios y hoy también forma parte del sindicato
Está claro que la historia familiar de Norberto Maggione está profundamente ligada al puerto. Su padre, fue quien lo llevó por primera vez a trabajar en el lugar donde desde allí cumplió 52 años de labor pasando por diferentes terminales y desde los 21 años como balancero “Empecé en junta de granos cumpliendo funciones varias. Como dije al principio, me inicié en la planta de silos subterráneos de Grandoli y Uriburu. Tenía 19 años. Recuerdo que vivía a unas cuatro cuadras de allí y mi casa sigue en el mismo lugar”, señaló emocionado nuestro entrevistado
Norberto reconoce que tuvo la fortuna de haber hecho una vida de trabajo en el puerto. “Pude desempeñarme laboralmente y he cosechado muchos amigos, muchos de ellos ya no están”, narró
En el transcurso de sus recuerdos, el trabajador portuario recordó lo mucho que se trabajaba en sus comienzos. Como se señaló, paso por todas las terminales. Allá por la década del 70 y 80 estaban las terminales de Av. Callao al fondo, También la que desembocaba en calle Oroño (lugar donde hoy está el Museo Macro): “En ese tiempo había dos turnos. Uno que iba de 6 de la mañana hasta 3 de la tarde y luego el otro turno de 3 de la tarde a las o0 hs de la noche. Yo estaba una semana en uno y otra semana en otro cuando había que cargar barcos trabajaba hasta las 18 horas o hasta las 24 hs, entrabamos y hasta que no terminamos no nos íbamos. A lo mejor duraba 30 horas cargar un barco para hacer las 30 mil o 40 mil toneladas. Ese tipo de trabajo se hacía en ese tiempo y es algo que perdura hasta la actualidad”, graficó el trabajador
Don Norberto cuando recién ingresó a la actividad realizaba trabajos vivía con su papá y mamá. Su padre falleció cuando él tenía 20 años y desde allí comenzó a ser sostén familiar en función de esa realidad Pudo “zafar” de hacer servicio militar cuando le había tocado número bajo en el sorteo lo que lo obligaba a cumplir con el servicio militar.
“Seguí trabajando en la planta de silos y allí me llegó la tarea de mandar a descargar camiones a los silos. Estuve un tiempo y luego pasé a balancero, allá por el año 1976”, recordó
La JNG se creó en el año 1933 En 1981, bajo la dictadura militar, no se privatiza por completo, pero inicia un fuerte proceso de desregulación y achique. El Estado comenzó a concesionar silos, arrendar elevadores portuarios y otorgar facultades clave al sector privado, limitando el rol del organismo estatal a un papel de mero árbitro. Parte de las terminales portuarias de Rosario pasaron al sector privado y en 1991 fue la disolución definitiva de la JNG durante la presidencia de Carlos Menen. En 1994 se termina por privatizar en la ciudad todas las terminales portuarias, entre ellas las 6 y 7 que son las que en la actualidad cumplen con las tareas de carga, descarga de cereales y embarque para exportación.
En ese sentido, Norberto agregó a su relato que allá por 1981 lo trasladan a la unidad 3 ubicada en calle Callao al fondo, atrás de la estación de trenes. Allí empezó fuerte su rol como balancero que lo acompañará hasta el final de labor en este 2026. En su recorrido también cumplió labores en lo que era la unidad 4 (calle Oroño al fondo) y ya para 1994 cuando llega la empresa servicios portuarios lo trasladan a las unidades 6 y 7.
En términos más personales e íntimos, Don Maggione contó que se casó a los 34 años de edad. De dicho matrimonio tuvo dos hijas. Una de la (como señaló arriba) trabajo en el puerto y en la actualidad cumple funciones en el gremio APJNG. Evidentemente, más que una reflexión personal, sus palabras resumen una filosofía de vida basada en el trabajo y la familia y es oportuno destacar el papel que tuvo el puerto en su propia trayectoria. “Soy un agradecido de la vida. Pude trabajar y crecer personal y profesionalmente”, dijo.
Cabe indicar que el proceso de privatización final de los puertos que llegó en 1991 la reducción de personal fue drástica “Mucha fue con el retiro voluntario, yo informé al gremio que quería seguir no dude quedarme”, recalcó Norberto .
En ese punto, el secretario general de APJNG, Pedro Gozzi amplio señalando que, “cuando se pasa del estado a la empresa privada de 400 compañeros que teníamos pasaron a ser 50, el resto lo echaron o se fueron con el retiro voluntario”.
Servicios Portuarios fue adjudicataria de las terminales 6 y 7 el primero de noviembre de 1994 y de hecho fueron las dos terminales que quedaron cumpliendo funciones de carga y descarga de cereales hasta la actualidad. Fue ahí que Norberto recuerda como decisivo ese momento en el que pudo quedarse trabajando. 52 años trabajando donde hice muchos amigos. “Pude participar de todo el proceso desde mis comienzos y experiencias de vida que no podré olvidar”, reafirmó orgulloso.
Norberto pasó una vida que se podría decir, formada entre su barrio siempre y el puerto, el sentido de pertenencia de un recorrido que lo vio crecer”.
