Rocío Catalá: “Detrás de cada pedido al FAE, hay una necesidad concreta de una comunidad educativa que escuchamos y priorizamos”
En una entrevista con La Voz de Rosario, Rocío Catalá, Presidenta del Fondo de Asistencia Educativa (FAE), detalla la trastienda de una gestión que coordina inversiones clave, optimiza recursos y apuesta por un acompañamiento integral de las comunidades educativas en tiempos de transformación.
En Rosario, esa realidad se traduce en un mapa complejo: 426 escuelas que funcionan en 350 edificios distribuidos por toda la geografía local, en el epicentro de la gestión para mantener y potenciar estos espacios se encuentra el FAE, y desde allí Catalá consolida día a día un perfil de gestora comprometida, enfocando su labor en el trabajo en equipo, el desarrollo comunitario y el impacto social. También en la nota la funcionaria analiza el reordenamiento institucional del organismo que lidera dentro del complejo escenario nacional y explica por qué el rol del organismo que conduce ya no se limita a arreglar techos o paredes, sino a acompañar el aggiornamento que exige el sistema educativo actual.
El orden institucional como base de la gestión
Es un trabajo que parece que nunca termina, porque los problemas se reciclan constantemente. ¿Cómo se hace para enfocar los recursos, que no son ilimitados, para atender tantos reclamos?
En primera instancia, preferimos hablar de pedidos para referirnos a las solicitudes que las escuelas hacen al FAE. En segunda instancia hablamos de reclamo cuando hay un pedido no resuelto. No es menor hacer esta aclaración; habla de un sistema y un reordenamiento institucional que tuvimos que llevar adelante a partir del 2020 para que haya un orden y un criterio a la hora de ejecutar los recursos que van a las escuelas, la clave es entender que detrás de cada pedido hay una necesidad concreta de una comunidad educativa. Nosotros trabajamos con criterios técnicos y de urgencia, pero también con una fuerte presencia territorial que nos permite conocer la realidad de cada escuela, los recursos siempre son limitados frente a la magnitud de las demandas, por eso planificamos, priorizamos y optimizamos cada intervención. Nuestro objetivo es que las soluciones lleguen donde más se necesitan, garantizando condiciones dignas y seguras para enseñar y aprender, sabemos que nunca vamos a recibir el último pedido, porque las escuelas son espacios vivos que funcionan todos los días, lo importante es tener la capacidad de respuesta en el equipo, la decisión política de invertir y el compromiso permanente para acompañarlas.
Gestionan para 426 escuelas públicas que funcionan en 350 edificios en toda la ciudad. Con esa magnitud, ¿cómo se fijan las prioridades y cuáles son las urgencias que deben ser atendidas de manera inmediata?
Si hay una característica que tiene la educación pública es garantizar igualdad de oportunidades a su comunidad, esto ya nos marca una prioridad que tiene nuestra gestión: invertir, no solo para asegurar el funcionamiento adecuado sino también para mejorar las condiciones edilicias y potenciar los proyectos de cada escuela y cada territorio, porque de esta manera también se mejora la calidad educativa. Las prioridades de cada institución se definen a partir de un trabajo conjunto con los equipos directivos y nuestros equipos técnicos, hay situaciones que requieren intervención inmediata porque comprometen la seguridad de estudiantes, docentes y asistentes escolares, o que afectan el normal dictado de clases y requieren un abordaje rápido, pero entendemos que la calidad educativa está vinculada al estado general de los edificios. Por eso no sólo atendemos emergencias, sino que desarrollamos planes de mantenimiento y mejora continua para evitar que los problemas se agraven, la prioridad siempre es garantizar que cada escuela pueda funcionar en condiciones adecuadas.
El valor simbólico de la obra pública
Cuando se comparan los “antes y después” de las intervenciones del FAE en los barrios, ¿qué sensaciones te pasan por delante al ver el deber cumplido?
Lo primero que siento es orgullo por el enorme trabajo que realiza todo el equipo del FAE, pero, sobre todo, siento satisfacción cuando vemos que una comunidad educativa recupera un espacio, vuelve a apropiarse de un patio, un aula o una biblioteca. Las obras son importantes por lo que representan, no estamos arreglando solamente paredes, techos o instalaciones; estamos generando mejores condiciones para que miles de chicos y chicas puedan aprender y proyectar su futuro, cada intervención nos recuerda que invertir en educación pública siempre vale la pena.
Desafíos actuales: del contexto nacional a las aulas
¿Cuánto afecta el escenario actual, que es muy complejo, no sólo por la desatención del gobierno nacional a la educación sino por la desvalorización permanente que se hace del rol de los maestros y las escuelas?
La educación atraviesa desafíos muy importantes y es evidente que muchas veces no ocupa el lugar prioritario que debería tener en la agenda pública, frente a ese contexto, creemos que es fundamental sostener políticas concretas que acompañen a las escuelas y reconozcan el enorme trabajo que realizan docentes y asistentes escolares todos los días. Las escuelas siguen siendo uno de los espacios más importantes de construcción de ciudadanía, igualdad y oportunidades, por eso, más que nunca, necesitan respaldo institucional, inversión y reconocimiento social.
En Santa Fe existe una decisión del Estado de apoyar al sistema educativo, en ese marco de escucha territorial que realizan, ¿cuáles son las principales preocupaciones del personal docente y qué función cumplen hoy las familias?
Los docentes expresan preocupaciones vinculadas a los cambios sociales que atraviesan las infancias y adolescencias, a las dificultades económicas que impactan en muchas familias y a las de contar con mayores herramientas para acompañar situaciones cada vez más complejas. La escuela no puede sola, la construcción de valores requiere una alianza permanente entre la institución educativa, las familias y el Estado. Las familias siguen siendo fundamentales en la transmisión de valores como el respeto, la solidaridad, el esfuerzo y la convivencia, cuando escuela y familia trabajan juntas, los resultados siempre son mejores.
El aggiornamento y las metas para el 2026
En tiempos donde todo evoluciona tan rápidamente y las nuevas tecnologías transforman los procesos, ¿cómo se renueva la mirada del FAE para no quedar atrapados únicamente en lo edilicio?
Desde hace algunos años el FAE viene ampliando su mirada, seguimos trabajando fuertemente en infraestructura porque es indispensable, pero entendemos que la educación también necesita acompañamiento desde otros lugares. Por eso impulsamos programas socioeducativos, culturales, deportivos y de participación juvenil que buscan responder a los desafíos actuales, la tecnología, los nuevos lenguajes y las transformaciones sociales nos exigen estar atentos y escuchar permanentemente a las comunidades educativas. Nuestro desafío es acompañar una escuela que cambia, sin perder de vista su misión fundamental: formar ciudadanos críticos, solidarios y comprometidos con su comunidad.
Cerraron el primer trimestre del año 2026 con un récord de casi 5.000 intervenciones, además de seguir acompañando el día a día a la comunidad educativa de Rosario, ¿cuáles son los objetivos para lo que resta del año?
El principal objetivo es sostener el ritmo de trabajo y seguir llegando a cada escuela que nos necesita, las casi 5.000 intervenciones realizadas durante el primer trimestre muestran el compromiso y la capacidad de respuesta que tiene el FAE, pero también queremos profundizar las acciones de mantenimiento preventivo, avanzar con los planes de revalorización de edificios escolares y seguir fortaleciendo los programas socioeducativos que complementan nuestra tarea. Nuestra meta es que cada escuela de Rosario sienta que tiene un Estado presente, que escucha, acompaña y trabaja para mejorar las condiciones en las que se desarrolla la educación pública.
Detrás de este volumen de gestión hay un engranaje político e institucional importante. ¿Cómo se sostiene este nivel de inversión?
Quiero destacar que, en primera instancia, el accionar del FAE Rosario en las escuelas es posible porque el Intendente Pablo Javkin decidió y sostiene el financiamiento, así como respalda con confianza y convicción nuestro accionar. En segundo lugar, el Ministerio de Educación y la Federación de Cooperadoras Escolares, que integran la comisión administradora, acompañan permanentemente las decisiones de invertir con una mirada integral a las escuelas públicas rosarinas, llevando adelante una gestión transparente y eficiente.
