La rebelión que nace en Fighiera: el peronismo santafesino busca brújula y “Rody” Stangoni ya fijó las coordenadas para 2027

La política santafesina suele muchas veces cocinarse a fuego lento y muy subterráneamente, aunque algunas alarmas del tablero provincial comienzan a encenderse antes de tiempo, sobretodo, en un peronismo que busca una brújula que guie sus pasos hacia una mejor orilla, tras las últimas derrotas electorales, los movimientos en el territorio comienzan a reconfigurar las fortalezas del espacio. Desde el sur profundo de la provincia, un nombre decidió por motus propio romper el molde y desafiar la aparente quietud que envuelve hoy al peronismo: Rodolfo “Rody” Stangoni.
La reciente irrupción del Presidente Comunal de Fighiera no parece ser un simple arrebato individual; es el síntoma de un peronismo de gestión que se cansó de esperar directivas de los laboratorios electorales tradicionales y se lanzó al juego al confirmar abiertamente sus – por ahora- sutiles aspiraciones de poder llegar a competir por la gobernación de Santa Fe en el 2027, Stangoni no solo pateó el tablero del PJ, sino que desnudó una trama de tensiones institucionales y alineamientos nacionales que prometen sacudir el escenario político.
El diagnóstico que hace Stangoni respecto al gobierno de Maximiliano Pullaro es tan crudo como directo, denunciando una discriminación política explícita: “No me quieren porque soy peronista”, disparó el jefe comunal, instalando una queja que seguramente tendrá algún correlato en su vínculo con la Casa Gris.
La distancia no es solo retórica, es física y de gestión, en más de dos años de mandato de Pullaro, la relación bilateral ha sido totalmente nula. Fighiera, una localidad clave en el cordón productivo del sur provincial, nunca recibió la visita del gobernador y peor aún, una larga lista de proyectos estratégicos impulsados por el municipio permanece durmiendo la siesta eterna en los escritorios de Santa Fe capital, sin recibir ningún acompañamiento del Ejecutivo provincial.
Para Stangoni, esta falta de apoyo responde a una estrategia electoral asfixiante por parte del oficialismo: “En lugar de venir a acompañar un proyecto que es importante para toda la región, están constantemente viendo cómo me pueden armar candidatos”, advirtió desnudando la impotencia que le genera esa actitud del actual gobierno santafesino. La lógica del asedio local en lugar de la cooperación institucional parece haber generado el efecto inverso: en lugar de replegarse, el dirigente optó por hacer lo contrario y aceleró a fondo.
El espejo bonaerense: sintonía fina con Kicillof
Frente a la desconexión con el gobierno provincial, Stangoni ha decidido tender puentes firmes hacia el territorio bonaerense, su alineamiento estratégico con Axel Kicillof es una declaración de principios en el debate sobre la identidad que debe asumir el peronismo en el futuro inmediato.
Lejos de ocultar este vínculo, el intendente lo reivindica como si fuera la piedra angular para la construcción de una propuesta superadora en Santa Fe. Junto a dirigentes del espacio de Kicillof, Stangoni trabaja en el diseño de un armado santafesino que busca confrontar directamente con los modelos actuales, haciendo hincapié en una tríada discursiva de fuerte arraigo en el interior productivo: la producción, el empleo y la inversión.
Este armado no solo mira las urnas, sino que responde a la urgencia social. Desde su rol de gestor local, el referente del PJ cuestionó con dureza las políticas económicas vigentes, advirtiendo sobre la alarmante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados, al tiempo que reclamó un mayor acompañamiento y fondos para los municipios, que hoy actúan como la primera línea de contención ante la crisis.
De la trinchera local al sueño provincial
Que un Presidente Comunal del cordón industrial decida plantar bandera de cara al 2027 empieza a sacudir con fuerza el letargo de un justicialismo santafesino que necesita renovación y liderazgos territoriales con poder de seducción electoral. Stangoni sabe que la carrera es larga y que el presente de peronismo provincial está demasiado fragmentado, pero juega a su favor con la ventaja de quien gestiona el día a día y conoce los problemas reales de la producción y las necesidades de la gente.
El mandatario de Fighiera dejó de lado su “zona de confort” y decidió marcar la cancha dentro del ideario del PJ provincial y con una enorme dosis de convicción aseguró estar convencido de que, en algún momento de su vida, será el gobernador de la provincia de Santa Fe. El desafío lo ha planteado con las cartas sobre la mesa, usando la mala relación con Pullaro como necesario combustible y el espejo de Kicillof como un norte político. “Rody” Stangoni ha decidido que ya no quiere ser testigo pasivo de la historia, sino un protagonista central del futuro del peronismo santafesino.
