La provincia brinda recomendaciones para prevenir riesgos laborales en invierno
El Gobierno de Santa Fe, a través del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la provincia emitió las recomendaciones de rigor destinadas a prevenir riesgos en los lugares de trabajo, por las temperaturas bajas propias de esta altura del año.
Las pautas tienen el objetivo de concientizar a empleadores y trabajadores que desempeñan tareas en espacios cerrados o con equipamiento a combustión, y proteger la salud del personal que desarrolla tareas a la intemperie o en ambientes con bajas temperaturas.
El subsecretario de Fiscalización del Trabajo, Jonatan Páez, destacó la decisión del ministro Roald Báscolo de fortalecer las áreas de salud y seguridad laboral e hizo hincapié en los tres pilares fundamentales para proteger a los trabajadores en época invernal. “El riesgo de intoxicaciones por monóxido de carbono, la prevención de incendios en los ámbitos laborales y el cuidado de la salud frente a las bajas temperaturas”, señaló el funcionario.
Por su parte, la directora provincial, Lucila Dipaolo, advirtió: “Nuestro objetivo es anticipar los riesgos y evitar siniestros o tragedias mediante el compromiso colectivo”.
Monóxido de carbono: el riesgo invisible
En invierno, el uso prolongado de calefacción y procesos productivos a combustión, sumado al cierre de los ambientes, eleva el riesgo de acumulación de monóxido de carbono (CO) en ambientes laborales.
Los sectores más expuestos están relacionados con la gastronomía, hoteles y panaderías, industrias de la fundición, talleres mecánicos, centros de distribución y depósitos donde se utilizan autoelevadores con motores de combustión interna (propano, diesel o nafta).
Medidas de prevención obligatorias:
*Revisar calderas, estufas, chimeneas y conductos únicamente con personal matriculado.
*Mantener los ambientes ventilados. Limpiar y no obstruir rejillas ni extractores.
*Controlar que la llama sea siempre azul y uniforme
*No usar hornallas o cocinas para calefaccionar.
*Instalar detectores de monóxido de carbono en aquellos establecimientos donde existan artefactos o procesos a combustión, de acuerdo con las características del lugar
Prevención de incendios en el trabajo
Durante el invierno aumenta la demanda de energía eléctrica debido al mayor uso de equipos de calefacción. Esto, sumado al almacenamiento inadecuado de materiales inflamables cerca de fuentes de calor, eleva el riesgo de siniestros.
Pautas para reducir el riesgo de incendio:
*Revisar el estado del cableado y evitar el uso permanente de prolongadores, adaptadores múltiples o conexiones provisorias que puedan sobrecargar los circuitos eléctricos.
*Alejar y retirar cualquier material combustible (papel, cartón, madera, textiles o químicos) de las cercanías de estufas, hornallas, calderas o radiadores.
*Verificar que los matafuegos se encuentren vigentes, libres de obstáculos y correctamente señalizados.
*Mantener los pasillos, pasajes y salidas de emergencia completamente despejados en todo momento.
Exposición a bajas temperaturas y trabajo a la intemperie
Las bajas temperaturas pueden afectar severamente la capacidad física y mental de los trabajadores, disminuyendo la destreza manual, aumentando la fatiga y elevando la probabilidad de accidentes.
Este riesgo se incrementa en sectores como la construcción, la actividad rural, cámaras frigoríficas y personal de mantenimiento urbano. Recordar que el viento empeora el riesgo.
Recomendaciones de cuidado personal:
*Vestirse con ropa adecuada y “en capas”. Proteger especialmente la cabeza, el cuello, las orejas y las manos. Utilizar calzado impermeable con aislamiento térmico.
*Reemplazar inmediatamente la ropa húmeda por ropa seca.
*Realizar descansos periódicos en lugares calefaccionados para recuperar la temperatura corporal y evitar permanecer inmóvil durante períodos extensos.
*Mantenerse hidratado consumiendo agua e ingerir bebidas calientes sin alcohol, además de alimentos con el aporte calórico adecuado para la época.
*Programar las tareas al aire libre dentro de las bandas horarias con mayor temperatura térmica y limitar el tiempo continuo de exposición directa al frío.
Señales de alerta y emergencias
Ante la aparición de síntomas compatibles con una intoxicación por monóxido de carbono o una exposición severa al frío -como dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, dificultad para respirar, pérdida de coordinación, somnolencia, entumecimiento de las extremidades o dificultad para hablar- se debe interrumpir la actividad, trasladar a la persona a un lugar seguro y solicitar asistencia médica inmediata llamando al 107.
