El corazón de los Juegos Suramericanos: 2.000 voluntarias y voluntarios desplegarán sus tareas en la sede Rosario
Mucho antes de que comience una competencia, hay personas que ya están trabajando para que todo suceda. Detrás de cada delegación que llega, cada atleta que se entrena, cada periodista que desarrolla su tarea y cada ceremonia que se pone en escena, hay una estructura que sostiene el evento. Traslados, acreditaciones, asistencia en los escenarios deportivos, atención a las delegaciones y tareas de protocolo serán algunas de las funciones que estarán a cargo de miles de voluntarias y voluntarios en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
En Rosario, 2.000 personas formarán parte del programa de voluntariado del evento, más del doble de las que participaron en la ciudad durante los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022, cuando fueron 900. Serán parte de la organización en los distintos espacios y estarán presentes en cada una de las instancias que hagan posible el desarrollo de la competencia.
El crecimiento no es solamente numérico. También refleja la dimensión de un evento que durante septiembre convertirá a Rosario en uno de los grandes centros deportivos de Sudamérica y que requerirá un enorme equipo humano para acompañar su desarrollo.
Una ciudad que recibe y acompaña
Las y los voluntarios estarán presentes en prácticamente todos los momentos de los Juegos y cumplirán funciones en áreas muy diferentes: asistencia en campo, acreditaciones, activaciones, Fan Fest, atención a los comités olímpicos nacionales, Villa Suramericana, visitas guiadas, tecnología, protocolo, sostenibilidad, logística, servicios médicos, control antidoping, kinesiología, comunicación y prensa y soporte técnico.
Cada tarea tendrá su importancia dentro de una organización que involucrará a miles de personas. Entre los roles centrales estarán los attachés, quienes acompañarán a las delegaciones durante toda su estadía en Rosario y serán el principal nexo con el Comité Organizador.
También tendrán un papel clave quienes trabajen en acreditaciones, responsables de la entrega de credenciales y de brindar información a atletas, oficiales y demás integrantes de las delegaciones.
Los equipos de arribos y partidas estarán vinculados con la recepción de las delegaciones y la coordinación de sus traslados, mientras que las y los voluntarios de asistencia en campo colaborarán en la preparación de los escenarios deportivos, la hidratación de atletas y el desarrollo de las competencias.
La logística también tendrá un importante componente de voluntariado, con tareas relacionadas con alojamiento, alimentación, materiales e infraestructura.
Del escenario deportivo a la Villa
El trabajo se extenderá a la Villa Suramericana, donde voluntarias y voluntarios tendrán contacto cotidiano con las delegaciones, y a los espacios destinados a la atención de los comités olímpicos nacionales.
También habrá quienes se desempeñen en las activaciones de marketing, los estadios y los Fan Fest, acompañando las propuestas destinadas al público y generando espacios de encuentro alrededor de los Juegos.
La tecnología tendrá sus propios equipos de apoyo, al igual que los servicios médicos, kinesiología y control antidoping, áreas que requieren conocimientos específicos y una coordinación permanente con los responsables técnicos de cada sector.
En comunicación y prensa, las y los voluntarios colaborarán en la generación de contenidos, la atención a periodistas y las tareas en zonas mixtas y tribunas de prensa. El equipo de protocolo, en tanto, participará de ceremonias, actos y actividades oficiales.
A estas funciones se sumarán tareas vinculadas con sostenibilidad, educación y cultura, visitas guiadas, interpretación y traducción, administración y soporte técnico.
Una experiencia que también deja legado
Ser voluntaria/o en un evento de esta magnitud no significa solamente colaborar durante los días de competencia. Es también una oportunidad de aprendizaje, de formación y de encuentro.
El programa permitirá que miles de personas puedan conocer desde adentro cómo se organiza un evento multideportivo internacional, trabajar junto a equipos de distintas áreas y adquirir herramientas a partir de una experiencia concreta.
Habrá conocimientos técnicos específicos, pero también aprendizajes que atraviesan todas las funciones: trabajar en equipo, resolver situaciones, organizar tareas, comunicarse con personas de diferentes países y culturas y asumir responsabilidades dentro de una estructura que debe funcionar de manera coordinada.
En ese sentido, el voluntariado forma parte del legado intangible de los Juegos. Porque una competencia internacional no termina cuando se apaga la última luz de un escenario: también deja capacidades, experiencias y vínculos en las personas que participaron de su organización.
La fuerza de estar juntos
Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 será el evento deportivo más grande realizado en la provincia y tendrá a Rosario como la sede con más deportes. Pero detrás de los escenarios, las competencias y las grandes figuras habrá una comunidad que hará posible cada jornada.
Las 2.000 voluntarias y voluntarios de la sede Rosario serán parte de esa historia. Estarán en los escenarios, en la Villa, en los accesos, junto a las delegaciones, en los espacios de prensa, en las ceremonias y en cada lugar donde haga falta una mano para que los Juegos sucedan.
Porque el voluntariado representa justamente eso: la voluntad convertida en acción, el compromiso individual puesto al servicio de un objetivo colectivo y de una forma de hacer que posibilite que una ciudad entera pueda sentirse parte de un acontecimiento que trasciende al deporte. Y cuando Sudamérica llegue a Rosario, serán ellas y ellos quienes, desde adentro, ayudarán a recibirla.
