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Natalia González, candidata a la conducción de AATRAC: “Frente al intento de vaciamiento, la respuesta sigue siendo la organización colectiva”

Natalia González encabeza un hecho inédito en los 80 años de historia de la Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (AATRAC): es la primera mujer en liderar una lista para la conducción nacional del gremio. En esta charla con La Voz de Rosario, la dirigente analiza la coyuntura del Correo Argentino, Radio Nacional y las emisoras privadas, rescata sus orígenes de militancia y plantea los ejes clave para el futuro del sector.

Para quienes aún no te conocen, ¿quién es Natalia González y cómo se forjó esa personalidad para abrirse paso en el mundo gremial?

Me defino ante todo como una trabajadora y una militante de causas colectivas, mi infancia forjó quién soy, al mirar hacia atrás veo a mis abuelos gallegos que llegaron escapando de la guerra, construyendo comunidad y ayudándose entre vecinos; veo el rol de mi abuela organizando el barrio y tejiendo redes de apoyo, y los viajes a Luján a orillas del río, compartiendo comida, guitarras y canciones. Recuerdo a mi mamá dando clases de apoyo en Villa Tranquila (Dock Sud) y la primera vez que vivimos la falta de trabajo cuando a fines de los 80 cerró el Astillero Alianza, donde mi papá y mis tíos eran delegados, dejando a los trabajadores de la noche a la mañana en la calle con compañeros encadenados en la puerta. Mi formación cristiana, el paso por los Boy Scouts, el centro de estudiantes en la secundaria, mi primer trabajo a los 16 años —donde tuve que aprender a discutir con un jefe que me subestimaba por ser mujer y joven—, la universidad pública donde me recibí de abogada y mi ingreso al Correo Argentino en pleno proceso de concesión de los 90 terminaron de confirmar que mi infancia y mi adolescencia moldearon mi carácter.

En el recorrido de tu historia sindical, ¿considerás que este es un momento bisagra frente a las políticas del Gobierno nacional?

Sí, es un momento bisagra y, a diferencia de otros procesos como los años 90, este es mucho más violento y deshumanizante, se busca reducir a los trabajadores a la condición de esclavos y, por ende, destruir los gremios. Los sindicatos nacieron como el escudo protector de los trabajadores para conquistar y defender derechos, para dejar en claro que quienes ponemos el cuerpo somos seres humanos que también queremos estudiar, descansar, viajar y ser felices. Hoy se instaló un discurso engañoso donde se nos culpa de todo por querer vivir dignamente, vendiendo la falacia del “emprendedurismo” individualista que responsabiliza a la persona si no logra salir adelante. Frente a la concentración de la riqueza, la lucha colectiva y la comunidad organizada son indispensables para exigir políticas públicas de acceso y oportunidades.

Ante este panorama, ¿cómo se lleva adelante la defensa de las conquistas laborales y qué mensaje de optimismo se le da a los trabajadores?

Estamos obligados a ser creativos; las formas de lucha de décadas atrás ya no alcanzan, frente a la idea de que meterse o participar no sirve, en 2024 demostramos lo contrario: ante el intento de privatización de Radio Nacional y el Correo Argentino, salimos a las calles organizados con otros gremios, con los usuarios del correo y con los oyentes de la radio pública, llegamos al Congreso y frenamos la privatización. Hoy la batalla pasa por evitar el vaciamiento y amortiguar los golpes de la reforma laboral, si pudiera dar un mensaje de optimismo es este: a pesar de la gravedad del momento, los trabajadores contamos con la organización colectiva para luchar todos juntos.

¿Cómo impactan de manera concreta los recortes en el Correo Argentino y en Radio Nacional?

Estamos sufriendo el vaciamiento de las empresas públicas, en el Correo se cerraron más de 300 sucursales, en el interior del país, perder una oficina postal implica cortar la logística del comercio regional, privar a la gente de realizar trámites de ANSES o pagar servicios donde las empresas privadas jamás irán porque no lo ven “rentable”. En Radio Nacional, vaciar de contenido local a sus 54 emisoras aísla a comunidades donde la radio es el único medio de comunicación existente, de nada le sirve al poblador de Ingeniero Jacobacci saber el estado del tránsito en la Capital si desconoce lo que pasa con sus vecinos. En el medio, desde 2024 se perdieron más de 6.000 puestos de trabajo y el salario quedó severamente relegado frente a la inflación, en un momento donde la logística explota y el Gobierno anuncia superávit a costa del ajuste.

El Ejecutivo mantiene un discurso de confrontación hacia el sindicalismo. ¿Cuál es la estrategia para revertir esa imagen ante la sociedad?

Hay mucho cinismo en la llamada “batalla cultural”, más que una receta, creo en la enseñanza de los compañeros que militan cotidianamente en las bases, en los lugares de trabajo y en las calles, la clave es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, mirar a los ojos, escuchar y ser respetuosos del rol representativo, la valentía no es una cualidad excepcional sino indispensable: no resignarse ni ceder a la sumisión, que es donde se pierde el poder del movimiento obrero.

El próximo 4 de septiembre hay elecciones en AATRAC y por primera vez en 80 años una mujer encabeza una lista nacional. ¿Cómo se vive este hito internamente?

Lo vivo con una enorme responsabilidad porque se trata de un proyecto colectivo, y también como un desafío, históricamente el sindicalismo ha sido un espacio de hombres regido por los códigos de un partido de fútbol mal arbitrado. A las mujeres se nos intenta descalificar tildándonos de “caprichosas” o “gritonas”, pero en realidad lo que molesta es que no seamos sumisas y exijamos discutir de igual a igual.

Para finalizar, ¿cuáles son los ejes prioritarios que debe asumir la próxima conducción gremial?

Para la próxima conducción sindical los desafíos son múltiples y centrales: en las radios privadas, revertir la precarización laboral, el monotributismo y la sobrecarga de tareas, evitando además que la automatización destruya puestos de trabajo y degrade la calidad de la información; en Radio Nacional, garantizar que la radio pública alcance cada rincón del país defendiendo la soberanía y el derecho humano a informarse mediante un financiamiento sostenible sin que la pauta publicitaria condicione la línea editorial; y en el Correo Oficial, intervenir activamente en un programa de recuperación estratégica fundado en el rol social, la sostenibilidad, la estabilidad laboral con salarios justos y la reincorporación de los trabajadores relegados al mercado informal, entendiendo que ganar las elecciones gremiales nos dará la oportunidad indispensable de sentarnos en la mesa de discusión para hacer realidad este proyecto integral.

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