El peligro de las redes sociales cuando los comentarios hablan: La política santafesina entre encuestas amigables, rechazo ciudadano y tijera digital
Muchas veces el poder de turno suele apañarse con encuestas, donde los números cierran, los gráficos sonríen y hasta las placas publicitarias retratan un idilio perfecto entre la gestión y los ciudadanos. Sin embargo, basta con bajar un segundo de la nube de los sondeos y recorrer cualquier publicación en Instagram, Facebook o X (ex Twitter) para que cualquier relato se derrumbe rápidamente, porque donde interactúan los santafesinos de carne y hueso y no los bots, la respuesta suele ser tan inmediata como abrumadora.
¿Qué valor tienen verdaderamente las respuestas espontáneas de la gente ante las acciones del mandatario retratadas en posteos de gestión? Las redes sociales se han convertido en un incómodo termómetro social y electoral que toda estrategia oficial intenta meticulosamente esconder debajo de la alfombra del olvido, revelando un pulso ciudadano que jamás formara parte de ningún sondeo hecho público. Cuando un posteo intenta comunicar un logro de gestión con tono triunfalista, la sección de comentarios se llena y automáticamente se transforma en un verdadero cabildo abierto.
Ante la evidencia implacable del descontento, la respuesta del equipo oficialista pareciera ser una matemática bastante peculiar mediante el uso de la tijera digital. Los números hablan por sí solos cuando se realiza el arqueo de lo eliminado, tras los actos del 17 de agosto en la Expo Venado, un posteo en la cuenta oficial de Instagram del gobernador alcanzó 109 comentarios; sin embargo, en el post solo quedaron visibles 22 (con un saldo acomodado de 20 a favor y 2 en contra), los 85 mensajes restantes desaparecieron del mapa por una razón evidente: no resultaba conveniente que figuraran en el perfil de la máxima autoridad provincial.
Pero la realidad siempre encuentra grietas por donde filtrarse. El jueves 20 de agosto, el diario El Litoral subió a Facebook una nota titulada “La imagen positiva de Pullaro subió a 52,2 % y ganó cuatro puestos en dos meses”, la interacción de los lectores fue instantánea para dictar su propio veredicto sin intermediarios, sobre un total de 161 mensajes dejados en la publicación del medio, la matemática del ciudadano común fue lapidaria: 149 comentarios en contra y apenas 11 a favor, generando un contrapunto aplastante que desmintió en cuestión de minutos el relato de la encuesta citada.
Es casi de necios pretender que la opinión pública se reduzca solo a aceptar sin cuestionamiento alguno un informe entregado por una consultora, porque hoy también las redes sociales hablan, reclaman y exponen bastante certeramente la temperatura real de la calle. Por esa razón por más esfuerzo que se ponga desde el atrio del poder en borrar comentarios no deseados y maquilar prolijamente el malestar existente,”las redes ya dictaron sentencia: cuando la ciudadanía se expresa en masa, no existe algoritmo ni tijera digital capaz de maquillar la realidad que el mandatario deberá enfrentar.”
