Rosario presentó la Red de Lectura para los Primeros Mil Días
La Municipalidad de Rosario presentó este miércoles 2 de septiembre, en la Biblioteca Argentina, la Red de Lectura para los Primeros Mil Días, una nueva política pública que se integra al Plan Mil65 de la Secretaría de Cultura y Educación y que busca llevar la lectura, los libros y las experiencias culturales a las familias desde la gestación y durante los primeros tres años de vida.
Bajo el lema “Palabras que abrigan”, la propuesta parte de una idea central: durante los primeros mil días leer no significa todavía descifrar letras, sino compartir una voz, una canción, una historia y un momento de encuentro. La palabra, en ese sentido, también puede ser una forma de cuidado y de construcción de vínculos.
Durante la presentación, el secretario de Cultura y Educación, Federico Valentini, destacó el rol de la política pública para garantizar que todos los niños y niñas puedan acceder a libros y experiencias de lectura, independientemente de su contexto. “La palabra que esté ahí va a permitir que esos chicos, esas chicas, puedan imaginar un mundo mejor. Y ese mundo mejor es colectivo, ese mundo mejor es con otros y con otras”, señaló Valentini, y remarcó que “la palabra, el libro y la lectura van a ayudar a esa imaginación”.
En esa línea, el funcionario sostuvo que el objetivo es que la política llegue a cada territorio y a cada familia: “El compromiso de la Municipalidad de Rosario es acompañar y llegar a cada chico, a cada casa, sin importar el contexto en el que esté, con la palabra, con la lectura, con un libro”.
Valentini también puso en valor la articulación entre las distintas áreas, instituciones y organizaciones que forman parte de la iniciativa. “Este compromiso que tiene la Municipalidad de Rosario es un compromiso que sólo se va a poder hacer con ustedes, con su esfuerzo, con su trabajo y también con la convicción”, afirmó.
Por su parte, el subsecretario de Salud, Fernando Vignoni, destacó la dimensión de derechos de la propuesta y la importancia de sostener la inversión pública durante una etapa fundamental del desarrollo infantil. “Sabemos que estamos hablando de información, de garantía de derechos y de un momento crucial para nuestros niños y niñas”, sostuvo.
Además, remarcó que la nueva Red permite recuperar experiencias que ya se desarrollan en distintos barrios y ponerlas en diálogo dentro de una política de alcance ciudad. “Este plan recupera un poquito de cada una de sus experiencias en distintos barrios, en distintas situaciones, con diferentes equipos de salud y con experiencias de trabajo sanitario y comunitario”, señaló.
En ese sentido, consideró que ese recorrido constituye un aprendizaje colectivo que permite proyectar una política pública de mayor escala: “Hay un montón de experiencias que son muchísimos aprendizajes que este plan recupera y que nos invita a pensar una política para toda la ciudad, que tendrá proyección a futuro”.
Una red que acompaña la primera infancia
La Red de Lectura para los Primeros Mil Días se plantea con alcance territorial, y tiene como destinatarios a bebés, niñas y niños desde la gestación hasta los tres años. Para llegar a ellos, la propuesta trabaja especialmente con sus referentes afectivos —familias, madres, padres y cuidadores—, que son quienes sostienen cotidianamente los vínculos con la lectura, el juego y la palabra.
El recorrido comienza durante la gestación, continúa en las maternidades y se extiende a los dispositivos de Desarrollo Infantil, los Centros Cuidar, centros de salud, maternales y jardines de infantes.
A este entramado se suman cinco espacios públicos de proximidad para la primera infancia que ya funcionan en la ciudad: Biblioteca Estrada, Estación Embarcaderos, Casa Imaginada, Casa de la Cultura Barrio Alvear y CMD Noroeste. La Red busca fortalecer estos espacios mediante activaciones y mediaciones de lectura.
Una de las experiencias que ya está en marcha es “Bebés en Bibliotecas”, desarrollada en la Maternidad Martin en articulación con el Instituto de Investigaciones FCPolit (CONICET-UNR), el IRICE (CONICET-UNR) y la Biblioteca Argentina. A partir de esta experiencia, la Red proyecta trasladar algunas de sus prácticas a la Maternidad Roque Sáenz Peña y a la Sala 5 del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde funciona la Biblioteca Sirirí.
Formación, territorio y articulación
La iniciativa también contempla una fuerte estrategia de formación y participación comunitaria. Hasta el momento, más de 300 voluntarios fueron capacitados en mediación lectora, quienes realizaron más de 200 acciones en distintos puntos de la ciudad y distribuyeron más de 1.000 fanzines con juegos, tradición oral, canciones de cuna y relatos.
Estas acciones se desarrollaron en articulación con los voluntariados de la Maternidad Martín y del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, además de redes de narradores.
En la nueva etapa, la Red prevé formar a más de 100 equipos municipales de las áreas de Salud, Desarrollo Humano, Deporte y Cultura, y brindar asesoramiento a más de 300 jardines de infantes, a través de intercambios técnicos, capacitaciones, curaduría de textos y listas de sugerencias elaboradas junto a editoriales y librerías locales.
La política se sostiene, además, sobre una amplia red de alianzas que reúne al sector público, organizaciones de la sociedad civil, bibliotecas populares, librerías, editoriales independientes, centros culturales, clubes, profesorados, facultades y universidades. La propuesta es que esta red continúe creciendo e incorporando nuevos actores.
Actualmente, está compuesta por 45 Centros Cuidar y 50 Dispositivos Territoriales, de los cuales 37 corresponden a Desarrollo Infantil y 13 trabajan con personas gestantes. A esto se suman más de 33 centros de salud con dispositivos para las infancias.
De esta manera, la Municipalidad busca consolidar una política pública que haga de la lectura una herramienta de encuentro, cuidado y acceso a derechos desde el comienzo de la vida, fortaleciendo una trama territorial capaz de acompañar a las familias y proyectarse a toda la ciudad.
