La Justicia rechazó la solicitud de Lázaro Báez de prisión domiciliaria
La Cámara Federal de Casación Penal resolvió rechazar el pedido de prisión domiciliaria presentado por el empresario Lázaro Báez, quien había solicitado dicho beneficio por su delicado estado de salud y el de su pareja.
Este fallo por mayoría se emitió tras revisar informes médicos que revelan que Báez padece diversas patologías crónicas, como hipertensión, diabetes tipo 2, EPOC, obesidad leve y un adenoma de colon con displasia de alto grado.
Los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, integrantes de la Cámara, sostuvieron que las penas privativas de libertad deben cumplirse en instituciones penitenciarias, y que la prisión domiciliaria es una medida excepcional que requiere una justificación sólida y un control riguroso.
Asimismo, subrayaron que los delitos de corrupción que ha cometido Báez son de gran gravedad y perjudican al sistema democrático y al patrimonio público.
El tribunal hizo hincapié en que las afecciones sufridas por el empresario “están siendo atendidas debida y adecuadamente en el establecimiento penitenciario donde se encuentra alojado”, y que su salud no presenta un estado que justifique su liberación a un régimen de prisión domiciliaria.
La defensa de Báez había alegado que las condiciones de su encarcelamiento han deteriorado su estado de salud y había mencionado demoras en la atención médica, como por ejemplo la falta de seguimiento después de la extirpación de un tumor premaligno del intestino y el incumplimiento de controles glucémicos esenciales.
El empresario está cumpliendo una pena unificada de 15 años de prisión, originada por delitos de lavado de activos y administración fraudulenta en el marco de las causas “Vialidad” y “la ruta del dinero K”, en referencia a hechos sucedidos durante el Gobierno de Cristina Kirchner.
La situación personal de Báez también es compleja, ya que su pareja está siendo tratada por cáncer y él tiene a su cargo a dos hijos menores.
