Darío Quintanilla llamó a la unidad y a la conciencia de clase en el sector telefónico: “Lo único que nos puede llevar a afrontar este momento es lo colectivo”
El presidente del Fondo Compensador dejó un contundente mensaje a las nuevas generaciones de trabajadores del gremio, criticó las políticas corporativas, advirtió sobre los riesgos del individualismo y reivindicó la organización histórica del movimiento obrero para defender los derechos conquistados.
En un encendido y reflexivo mensaje dirigido a las nuevas generaciones de trabajadores y militantes del sector telefónico, el presidente del Fondo Compensador, Darío Quintanilla, realizó un llamamiento central a consolidar la unidad, el esfuerzo y la lucha conjunta en los lugares de trabajo. Con una marcada apelación al compromiso cotidiano, el dirigente instó a llevar la solidaridad orgánica a las bases, advirtiendo que las divisiones internas y los mensajes confusos no hacen más que debilitar a la masa laboral, a los jubilados y a los pilares históricos del bienestar social como la salud y la educación pública.
Durante su alocución, Quintanilla situó con claridad el escenario gremial y empresarial, señalando la responsabilidad directa de las grandes firmas del sector, en ese sentido, afirmó que empresas como Telecom aprovechan las condiciones desreguladoras que ofrece el contexto político actual para avanzar sobre los derechos de los trabajadores. Para el referente del Fondo Compensador, resulta indispensable caracterizar el momento histórico sin titubeos y entender que el movimiento sindical argentino ha sido sistemáticamente atacado por ser un modelo ejemplar a nivel internacional, sufriendo embates de diversos proyectos políticos a lo largo de las últimas décadas.
En otro tramo de su discurso, el dirigente remarcó la urgencia de profundizar la conciencia de clase en cada central telefónica y espacio de visibilidad del gremio. Bajo la premisa de que “cuando tocan a un trabajador, nos tocan a todos”, remarcó que la organización, la evaluación y la estrategia representan ejes inmutables que históricamente han permitido triunfar a la clase trabajadora. Asimismo, interpeló la responsabilidad de la dirigencia y de la militancia para expresarse sin vergüenza, interpelar a los representantes políticos que hoy defienden intereses corporativos y asumir posturas claras en defensa del modelo de país.
Finalmente, en un pasaje de alta carga emotiva, Quintanilla se despojó de los formalismos del cargo y se posicionó como un militante de vasta trayectoria para interpelar de corazón a los jóvenes, pidió evitar que el encuentro quede solo en una reunión más o en luchas abstractas que luego se diluyen, convocando a que cada trabajador asuma el rol activo de defender el empleo y el proyecto colectivo. Al trazar una línea divisoria entre el individualismo y la construcción compartida, concluyó que las salidas individuales pertenecen a los sectores adversarios, mientras que la unidad colectiva es la única herramienta real para afrontar la difícil coyuntura que atraviesa el país.
