Reino Unido: Starmer afirma que no se va a ir tras el fiasco electoral del Partido Laborista
El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró este lunes que, si bien los resultados de las elecciones locales en Gran Bretaña fueron “muy duros”, no “se retiraría”.
Las declaraciones del primer ministro se produjeron en medio de una creciente presión para que renunciara tras los desastrosos resultados de su partido en las elecciones locales.
El Partido Laborista perdió casi 1.500 escaños en los consejos locales de Inglaterra y cedió el control de unos 40, incluyendo varios bastiones tradicionales.
“Los resultados electorales de la semana pasada fueron duros. Muy duros. Eso duele. Y debe doler”, declaró. Tras admitir que asumía la responsabilidad del resultado, Starmer afirmó: “Asumo la responsabilidad de no retirarme, de no sumir a nuestro país en el caos”.
Admitió errores
Starmer admitió que su gobierno “cometió errores”, pero también “acertó en las grandes decisiones políticas”, incluyendo el distanciamiento de la guerra con Irán, la inversión en servicios públicos y la estabilización de la economía.
“En cuanto a los desafíos políticos que enfrenta nuestro país, los cambios graduales no serán suficientes”, afirmó, antes de prometer nuevas reformas, incluyendo “situar a Gran Bretaña en el centro de Europa” mediante la reconstrucción de la relación y el fomento de la inversión en educación.
Al preguntársele si “lucharía” contra posibles rivales dentro de su partido por su liderazgo, respondió “Sí”, reafirmando: “No voy a renunciar”.
Más de 30 diputados laboristas solicitan a Starmer que renuncie o que planifique su dimisión, según medios británicos, indica el cable de Xinhua que toma la Agencia Noticias Argentinas.
Catherine West, diputada laborista, está recabando apoyo para presionar a Starmer a fin de que establezca un calendario para el cambio de liderazgo del Partido Laborista, según Sky News.
