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Entre resiliencia y resurgimiento, el peronismo santafesino empezó a “delinear una hoja de ruta” para volver al poder en el 2027

El peronismo tiene una memoria genética que lo vuelve refractario a los continuos certificados de defunción que obstinadamente trata de emitirle en cada acto electoral, la historia política argentina. Como si fuera un gigante que solo descansa para curar sus llagas, el PJ de la provincia de Santa Fe ha comenzado a desperezarse, a movilizarse y sobretodo a renacer de sus propias cenizas. Los resultados de las elecciones de 2025 —donde la alianza oficialista de Unidos sufrió un hematoma electoral perdiendo un 38% de su caudal de votos— no solo fueron una señal de alerta para la Casa Gris; fueron, sobre todo, el desfibrilador que resucitó con fuerzas, las dormidas ambiciones partidarias.

Tras casi un año y medio de diálogos en pasillos y continuos reproches cruzados, todos los espacios del espectro peronista volvieron a sentarse frente a frente. Bajo la conducción de Guillermo Cornaglia, la mesa del PJ logró algo que parecía una quimera meses atrás: superar las instancias de la queja, aunque como era de esperar, hubo chicanas —el folklore militante nunca se jubila—, el diagnóstico final fue uniforme y la instancia del encuentro, superó todas las expectativas previas.

El peronismo parece haber entendido que no puede ser solo un espectador de la gestión de Pullaro, la nueva premisa es la proactividad y ya no se trata solo de esperar el error ajeno para reaccionar, sino de empezar a fijar posturas propias. El PJ santafesino ha elaborado una puntual lectura sobre el presente: Pullaro y Milei son las dos caras de una misma moneda que, según el comunicado partidario, no defiende con firmeza los intereses de los santafesinos.

En este incipiente póker de alternativas, la mano de naipes que el peronismo empieza a “orejear” es variada y territorial. No hay una única receta, sino un menú de matices que busca contener a todos: La experiencia y el peso legislativo, nombres como Agustín Rossi, el senador Pipi Traferri, el exgobernador Omar Perotti y el Senador Nacional Marcelo Lewandowski aportan el volumen político necesario para la discusión de fondo, además de referentes como Eduardo Toniolli, Florencia Carignano, Marcos Cleri, Leandro Busatto, Silvina Frana y Marilyn Sacnun garantizan la representación de los núcleos doctrinarios y los movimientos sociales.

La sangre joven para intentar este renacer partidario la aportan los intendentes como Roly Santacroce, Adrián Maglia, Jorge Berti, Enri Vallejos y Pablo Corsalini, quienes son la prueba de un peronismo que sabe gobernar y transformar realidades locales, incluso en tiempos donde los vientos vienen en contra.

Un importante dirigente provincial fue contundente al analizar la interna, apelando a una imagen casi literaria: recordó la visita de Caperucita al Lobo disfrazado de Abuela, donde la niña enumeraba minuciosamente cada defecto y anomalía del otro: “Debemos dejar de ser Caperucita encontrándole los errores a los compañeros, si nos quedamos señalando la nariz grande o las orejas largas del que tenemos al lado, nos comerá el lobo del olvido electoral”, sentenció crípticamente, el referente partidario.

La estrategia para un resurgir de la fuerza es clara: fortalecer a cada dirigente en su propio territorio. Si cada intendente, cada Presidente Comunal y cada dirigente potencia su armado local, el trasvazamiento hacia un proyecto provincial competitivo en 2027 será una consecuencia natural y no un milagro que sea producto de alquimias de último momento.

Mientras en la vereda de enfrente, algunos sectores de Unidos ya pregonan la necesidad de una alianza con La Libertad Avanza (LLA) por temor a “morder el polvo” de la derrota el año próximo, el peronismo – esta vez- elige un camino de la reconstrucción orgánica. La historia del PJ está llena de desventuras, pero también de regresos triunfales, cerrar las heridas dirigenciales no es solo un imperativo ético; sino la única forma de volver a ser competitivos. El tiempo dirá si los planetas del peronismo santafesino se pudieron alinear otra vez, como ocurrió en él 2019. “Todos unidos triunfaremos”, quizás muchos dirigentes empezaron a entender – hoy más que nunca-, que solamente de eso se trata toda esta historia….

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