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Central mereció más en el complemento, pero igualó con Corinthians y la serie se definirá en Brasil

En un colmado Gigante de Arroyito, el Canalla empató 0-0 frente al conjunto paulista por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Tras sobrevivir a un doble pelotazo en el travesaño en la primera mitad, el equipo de Jorge Almirón dominó el segundo tiempo, jugó diez minutos con un hombre más, pero chocó contra el arquero rival.

Rosario Central y Corinthians igualaron 0-0 en el Gigante de Arroyito en el marco del partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. El conjunto rosarino fue claramente de menor a mayor: tras un inicio trabado e incómodo, fue el dueño absoluto de las mejores situaciones en la segunda parte, aunque careció de contundencia para romper el cero y deberá buscar la clasificación como visitante.

La revancha se disputará el próximo jueves a las 21:30 en San Pablo, donde se conocerá al equipo que avanzará a los cuartos de final.

El comienzo del partido fue intenso, disputado y con mucha fricción en la mitad de la cancha. Corinthians logró controlar buena parte del desarrollo en ese tramo inicial y generó una de las primeras llegadas a través de un zurdazo lejano de Kaio César que exigió a la defensa auriazul.

Al equipo de Jorge Almirón le costó encontrar fluidez para generar juego. Ángel Di María tuvo muy poca participación recostado por el sector derecho y el local prácticamente no logró rematar con peligro sobre el arco brasileño en todo el primer tiempo.

La situación más clara de la primera parte fue para la visita y dejó una escena insólita. Matheuzinho ejecutó un tiro libre desde la izquierda y Matheus Bidu conectó un cabezazo incómodo. La pelota dio de lleno en el travesaño, picó hacia arriba y volvió a impactar en el larguero antes de alejarse. Fue un verdadero milagro para Central, que se salvó del 0-1 gracias a ese doble impacto.

La primera mitad se bajó sin goles en un trámite que por momentos se pareció a una partida de ajedrez, con mucha disputa táctica y escasa claridad.

Tras el descanso, el Canalla saltó al campo con otra actitud y comenzó a acorralar a Corinthians. Los centros llovieron con frecuencia sobre el área paulista y aparecieron las oportunidades más claras para los rosarinos: Gastón Ávila dispuso de una ocasión clarísima en el área rival pero termino definiendo mal y luego Jaminton Campaz estuvo muy cerca de abrir el marcador con un cabezazo que se fue cerca del travesaño tras un preciso centro de Ángel Di María.

El equipo de Almirón asumió el protagonismo absoluto del segundo tiempo. En el mediocampo emergió la figura de Franco Ibarra como uno de los puntos más altos del partido, mientras que tanto Di María como Campaz crecieron en nivel para convertirse en las piezas más peligrosas del ataque auriazul.

A diez minutos del final, el trámite sumó una variante determinante: Corinthians se quedó con un jugador menos por la expulsión por doble amarilla de Allan Souza, lo que acentuó la presión de Rosario Central en busca de la victoria.

La última gran oportunidad del partido estuvo en los pies de Di María, quien recibió dentro del área y sacó un zurdazo de primera que obligó a una notable intervención del arquero Hugo Souza para enviar el balón al córner. Pese al empuje final, la defensa brasileña logró resistir y sellar el 0-0 definitivo.

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