Salud ambiental y turismo
Por Prof. Norberto Ovando y Tec. Lourdes Pereira Gallardo
La salud ambiental y el turismo se conectan a través del turismo sostenible, un enfoque que busca proteger los recursos naturales, cuidar la salud de las comunidades y reducir el impacto negativo de los viajeros en los lugares que visitan.
Un manejo adecuado del ambiente junto con un desarrollo armónico del turismo debe formar parte de una política integral de desarrollo nacional; en caso contrario el turismo puede conducir a un deterioro ambiental que vuelve víctimas del mismo a los turistas y a la población residente.
Esta política debe promover la diversificación de los puntos de atracción y recreación, considerando las necesidades de la población local y las facilidades para el desarrollo turístico.
Conceptos de salud ambiental
La salud ambiental es un área de la salud pública que evalúa y controla los impactos de los seres humanos sobre el ambiente y los efectos del entorno físico, químico, biológico y social sobre la salud humana.
La calidad del ambiente influye directamente en el bienestar y desarrollo de las personas. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un medio ambiente saludable es vital para garantizar una vida sana y asegurar el bienestar general de la población.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés), opina que “la salud ambiental y la salud humana está unidas de manera inseparable mediante el enfoque de “Una Sola Salud” (One Health)”. La organización sostiene que no se pueden prevenir pandemias, frenar el cambio climático ni garantizar el bienestar de las sociedades sin proteger la integridad de los ecosistemas.
La salud de las personas, los animales y los ecosistemas forma un solo sistema que debe protegerse en conjunto.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la disciplina busca prevenir riesgos ambientales presentes y futuros. Los Determinantes de la Salud Ambiental (DetSA) son los factores son los factores de la realidad física, química y biológica sobre los que debe actuarse para proteger la salud, el medio ambiente y por ende el turismo de naturaleza.
“Medio ambiente” se refiere no solo a los componentes del ambiente natural (aire, agua y suelo) sino también al ambiente hecho por el hombre, o construido (estructuras físicas donde la gente vive y trabaja, hoteles e infraestructuras turísticas, carreteras, sistemas de transporte, industrias, prácticas de uso de la tierra y manejo de los desechos).
Las palabras “ambiente”, “medio ambiente” y “medio” poseen numerosos sentidos lingüísticos, pero, para nuestros fines concretos de salud ambiental vamos a considerar que son sinónimos.
Perjuicios
El cambio climático altera el bienestar humano y el estado del entorno natural.
El aumento de temperatura global degrada los ecosistemas marinos y terrestres produciendo pérdidas de biodiversidad destruyendo hábitats masivos, acelerando la extinción de especies vegetales y animales. Otros factores de riesgo son la contaminación del aire y del agua, la degradación del suelo, la escasez de agua potable y la liberación de residuos y sustancias químicas, que impactan directamente en la salud ambiental y el turismo.
El turismo depende directamente de la estabilidad del clima y de la belleza de los paisajes naturales. Sus principales afectaciones son:
Pérdida de atractivos naturales: El derretimiento de glaciares reduce el turismo de nieve, mientras que la subida del nivel del mar erosiona las playas y sumerge infraestructura costera.
Inseguridad por eventos extremos: Huracanes, olas de calor y tormentas más intensas obligan a cancelar vuelos, cierran destinos y destruyen hoteles o rutas de acceso.
Alteración de temporadas: Los veranos con temperaturas extremas (superiores a 40 °C) alejan a los visitantes de destinos tradicionales, desplazando la demanda hacia la primavera o el otoño.
El daño ambiental afecta la economía del turismo, y a su vez, un turismo no sostenible acelera el cambio climático mediante una alta huella de carbono (vuelos, cruceros) y la sobreexplotación de recursos locales como el agua.
El cambio climático también daña la salud pública ya que afecta el aire que respiramos por exceso de humo de los incendios, la disponibilidad de los alimentos que consumimos e incluso nuestra salud mental y hasta disminuye por enfermedades adquiridas futuros viajeros.
Conclusiones
La protección ambiental y la reducción de los riesgos ambientales son indispensables para un desarrollo sostenible. Muchas enfermedades relacionadas con el ambiente son prevenibles mediante políticas públicas, protección de los ecosistemas y uso responsable de los recursos naturales.
Un ambiente saludable constituye un requisito esencial para la salud, el bienestar, el desarrollo económico, social y turístico.
El turismo y el medio ambiente están profundamente interconectados, siendo la sostenibilidad el nexo fundamental entre ambos.
Los responsables políticos, los investigadores y los profesionales del turismo deben interactuar para garantizar que el crecimiento turístico se aliñe con los objetivos de protección ambiental.
La salud ambiental es clave para el bienestar humano y requiere la intervención firme de los gobiernos mediante políticas públicas coordinadas.
