Los pueblos originarios cruzan a concejales de Rosario: “No les molesta nuestro mensaje, les incomoda nuestra insistencia”
A través de un duro comunicado difundido en redes sociales, comunidades de los pueblos originarios de la ciudad expusieron su profundo malestar ante la actitud de algunos integrantes del Concejo Municipal de Rosario. Las organizaciones remarcaron que el rol fundamental de los ediles es representar a la ciudadanía y dar respuestas a las demandas sociales, en lugar de esperar únicamente planteos o expedientes que resulten de su conveniencia o comodidad política.
En el pronunciamiento, los referentes indígenas subrayaron que el reclamo y la insistencia ciudadana no constituyen un pedido de favor hacia la clase política, sino el ejercicio pleno del derecho constitucional a participar de la vida pública y a exigir rendición de cuentas a los representantes del pueblo.
Asimismo, advirtieron que la insistencia constante ha sido históricamente la única herramienta eficaz para evitar que sus proyectos queden “cajoneados” y que los derechos comunitarios sigan postergados indefinidamente en los despachos institucionales.
Frente a los señalamientos de sectores políticos que buscan catalogar la insistencia de las organizaciones como una falta de respeto o una interrupción molesta, el comunicado trazó una clara distinción terminológica y política. Las comunidades enfatizaron que reclamar y exigir respuestas de las autoridades no constituye ningún agravio, y remarcaron que la función pública exige estar a la altura de la ciudadanía, sin pretender el silencio de las organizaciones sociales ni esperar a que estas se desgasten con el paso del tiempo.
Finalmente, el mensaje reafirmó el compromiso de las comunidades con la continuidad de la lucha colectiva por la efectivización de sus derechos. Desde el sector remarcaron que los derechos fundamentales no están sujetos a horarios ni a fechas de vencimiento, y concluyeron con un enfático llamado a la dignidad comunitaria, asegurando que la participación ciudadana no se solicita de rodillas, sino que se ejerce firmemente como un pilar fundamental de la vida democrática.
