Alberto Botto advirtió sobre el impacto del DNU 70 y llamó a “reconstruir la conciencia de clase”
En el marco de la masiva movilización en defensa de la Universidad Pública, el secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, Alberto Botto, expresó su profunda preocupación por la situación socioeconómica del país y la falta de quórum en el Congreso para debatir temas centrales de la agenda social. Durante la jornada de protesta, el dirigente gremial analizó el impacto de las políticas económicas vigentes y remarcó la urgencia de derogar el DNU 70, señalando que “la preocupación es muy grande, porque el DNU 70 es una cuestión que atañe a todos y a todos los argentinos, esto transversalmente nos afecta a todos”.
Refiriéndose a la frustrada sesión en la Cámara de Diputados, Botto sostuvo que los resultados del plan económico actual obligan a una revisión profunda, afirmando que “ya llegó la hora, y visto las consecuencias y los resultados de este plan económico, de derogar este decreto nefasto”. Según indicó el titular de Luz y Fuerza, la magnitud de la crisis “exige medidas inmediatas para frenar el deterioro de las condiciones de vida de la población”.
Consultado sobre cómo se transita este escenario complejo desde la conducción sindical y la responsabilidad frente a los trabajadores, el dirigente destacó que la estrategia central frente a un contexto adverso es “resistiendo y siendo lo más creativo posible para subsistir”, asimismo, hizo un llamado a “seguir resguardando la unidad, la solidaridad entre nosotros”, enfatizando que “esta crisis debe servir para impulsar una lectura de recreación de la condición de clase”.
En un pasaje autocrítico sobre la trayectoria del movimiento obrero, el referente sindical rosarino reflexionó sobre la pérdida de identidad sectorial y advirtió que “durante mucho tiempo nos hemos relajado demasiado desde el movimiento obrero”. Explicó que la falta de explicación sobre las luchas históricas ha generado una confusión funcional para los sectores dominantes, pero remarcó que hoy en día “mucha gente está tomando conciencia de su verdadera condición, que no somos clase media, somos clase trabajadora”.
Finalmente, Alberto Botto fue crítico al evaluar el rol de la conducción nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT), calificando de “débil” la respuesta institucional ante los agravios sufridos por los sectores asalariados, recordando los reclamos planteados a fines del año pasado en la Plaza de Mayo y concluyó señalando que “es momento de replantearse las estrategias y tener cierta contundencia frente a este tipo de medidas”.
