Grupo Soda Neuss captó beneficios por capitalismo de amigos: hasta 760% en tarifas
Las políticas impulsadas desde diciembre de 2023 reconfiguraron el poroso mapa del poder empresarial en la Argentina y en el centro de esta transformación emergió un gran ganador: el Grupo Soda Neuss.
Considerado por recientes informes como el conglomerado “estrella” de la gestión de Javier Milei, este grupo experimentó una expansión sin precedentes como si tuviera inside information en el “capitalismo de amigos” que supo promover el kirchnerismo. Hoy gobierna un gobierno libertario.
Mientras la economía real sufrió contracciones, el rubro de “electricidad, gas y agua” registró una expansión de precios del 760% entre 2023 y 2025, superando ampliamente el 334% de la inflación general, según el documento “Las privatizadas con Milei: Tarifazos, ganancias extraordinarias y reticencia inversora” del Instituto de Pensamientos y Políticas Públicas.
Una transferencia de ingresos que plantea interrogantes sobre la consolidación de un “capitalismo de amigos” en sectores estratégicos.
La expansión del imperio Soda Neuss: de Río Negro a todo el país
El vínculo del Grupo Soda Neuss con el sector energético no es nuevo, pero su crecimiento reciente resultó exponencial. Desde 2013, la organización operaba en proyectos de generación solar y controlaba la distribuidora eléctrica de la provincia de Río Negro (EDERSA), un capítulo aparte de la Agencia Noticias Argentinas sobre los fondos en cuentas del exterior. Incluso las versiones alimentan su participación en alguna terminal de la Hidrovía.
Sin embargo, el verdadero salto se dio al calor de los procesos de privatización asociados a la sanción de la Ley Bases. Gracias a este nuevo marco, Soda Neuss logró consolidar posiciones dominantes en todas las etapas de la cadena energética (generación, transporte y distribución) adquiriendo participaciones en las siguientes empresas:
Cerros Colorados y Alicurá: centrales de generación hidroeléctrica.
EDET: Empresa Distribuidora de Electricidad de Tucumán.
EJESA: Empresa Jujeña de Energía S.A., controlando así una porción clave de la distribución en el norte argentino.
Transnoa, Transener y LITSA: firmas estratégicas dedicadas al transporte de energía eléctrica en alta tensión a nivel nacional y regional.
Ganancias extraordinarias bajo un esquema de privilegio
El impacto de los tarifazos en las arcas de estas empresas ha sido rotundo. Al observar los balances contables, el caso de Transener (la principal transportista eléctrica del país, ahora en la órbita de Neuss) ilustra a la perfección el éxito de este modelo de negocios.
Sus ingresos por ventas globales saltaron de 373.699 millones de pesos en 2023 a 573.145 millones en 2025 (medidos en moneda constante), lo que representa un fenomenal aumento real.
Su ganancia bruta (EBITDA) se multiplicó casi por cuatro, pasando de 87.225 millones a 341.355 millones de pesos en el mismo período.
Tarifas sin inversiones equivalentes
El modelo aplicado no priorizó la mejora de la infraestructura, ya que el estudio dedicado a las empresas privatizadas reveló que, a pesar de las ganancias impulsadas por tarifas, la tasa de inversión productiva se mantuvo moderada o incluso retrocedió.
En lugar de destinar la totalidad de estos nuevos ingresos a mejorar la calidad de los servicios básicos, el patrón de acumulación del sector evidenció una fuerte “reticencia inversora”.
