Alemania y la OTAN apuestan a la autonomía tras la retirada de tropas de EE.UU.
El anuncio de que Estados Unidos retirará 5.000 soldados de Alemania representa un nuevo revés a las relaciones transatlánticas, deterioradas severamente desde el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump.
Esta cifra representa alrededor de un 15 por ciento de los 35.000 soldados estadounidenses presentes en el país europeo, un movimiento que impacta directamente en la estructura de seguridad continental.
Ante esta situación, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, buscó minimizar la gravedad del hecho al afirmar que “se esperaba que se retiraran tropas de Estados Unidos de Europa, y también de Alemania”.
A través de su oficina, el funcionario remarcó la necesidad de un cambio de paradigma en la región al asegurar que “nosotros, los europeos, tenemos que asumir una mayor responsabilidad en nuestra seguridad”.
Por su parte, la OTAN manifestó que se encuentra “trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre el dispositivo militar en Alemania”, según lo expresado por su portavoz, Allison Hart.
La representante de la Alianza Atlántica remarcó que este ajuste en las fuerzas norteamericanas “subraya la necesidad de que Europa siga invirtiendo más en Defensa y asuma una mayor parte de su responsabilidad en nuestra seguridad compartida”. __IP__
De esta manera, tanto Berlín como el organismo internacional apuestan a reforzar la autonomía defensiva de Europa frente al cambio de prioridades de la administración Trump.
