Del “todo listo” a la ficción cripto: las inconsistencias del patrimonio de Manuel Adorni expuestas por Marcela Pagano
El 7 de mayo pasado, el presidente Javier Milei aseguraba en público que el ex Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tenía “todo listo” para explicar el crecimiento de su patrimonio, sin embargo, la explicación tardó 137 días en llegar a la justicia, la demora no fue casual: el dibujo contable demandó tiempo para ensamblar un relato que terminó tambaleando ante la revisión de las evidencias. La diputada nacional Marcela Pagano puso la lupa sobre el escrito judicial presentado por el funcionario y dejó al descubierto un entramado repleto de situaciones insólitas.
El bitcoin deja huella: cada movimiento queda anotado en un registro público que cualquiera puede leer. Adorni entregó la lista de sus 8 billeteras (Nunca las había declarado siendo funcionario). Fuimos y leímos el registro. (Sigo)
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) September 22, 2026
La legisladora en su posteo señaló que la defensa de Adorni argumentó que obtuvo cerca de medio millón de dólares mediante la venta de bitcoins a compradores desconocidos, en transacciones realizadas en efectivo, en la calle y sin la emisión de un solo recibo. Pagano expuso que “el argumento omitió una característica central de las criptomonedas: la tecnología blockchain deja una huella en un registro público accesible para cualquiera, al entregar la lista de 8 billeteras virtuales que nunca había declarado siendo funcionario, el ex Jefe de Gabinete abrió la puerta para que la trazabilidad de sus movimientos fuera confrontada paso a paso.
Luego la diputada reveló que “las contradicciones afloraron al cruzar los datos del registro con la propia actividad pública del funcionario, el 15 de abril de 2017 a las 21:54, Adorni publicaba en sus redes sociales: “Estoy por Chile”, apenas tres horas más tarde, ingresaban bitcoins a una de sus billeteras”. Y agregó luego que “en su declaración, sostuvo que cada compra la realizó cara a cara y con los billetes en la mano, la inconsistencia salta a la vista: resulta imposible concretar una operación presencial en efectivo en Argentina mientras se encuentra en el exterior”, enfatizó.
Adorni dice “el 5/8/2017 vendí 4 billeteras y recibí dólares en efectivo". El registro dice: 3 de esas 4 "ventas" fueron de una cuenta suya a otra cuenta suya. Pasó los bitcoins de un bolsillo al otro. Pero lo anotó como ganancia. (Sigo)
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) September 22, 2026
“Los movimientos contables continuaron mostrando anomalías en las fechas subsiguientes, Adorni declaró que el 5 de agosto de 2017 vendió cuatro billeteras y recibió dólares en efectivo, sin embargo, al consultar el registro público, tres de esas cuatro supuestas “ventas” fueron en realidad transferencias entre cuentas de su propia autoría. El funcionario pasó los bitcoins de un bolsillo al otro dentro de sus propias cuentas, pero asentó la maniobra como si fuera una ganancia”, advirtió la periodista sobre la suma de irregularidades expuestas por el ex funcionario.
Mas tarde la legisladora recordó que “en otro de los puntos de la presentación, el ex funcionario afirmó haber vendido 93 bitcoins por 296.785 dólares en efectivo a un desconocido. La revisión del registro distribuido reveló una coincidencia particular: el “desconocido” vació su billetera el 9 de diciembre de 2017, y Adorni vació la suya exactamente el mismo día, 38 minutos después. Dicha sincronicidad deja bajo severa duda la independencia de las partes en la operación”, sumando datos que dejan al descubierto la falacia argumental presentada ante la Justicia.
Adorni dijo: "los bitcoins los compré con mis ahorros". Su propio escrito dice: esos ahorros eran honorarios cobrados por fuera de los bancos. En negro. Plata que nunca declaró. Y al final su defensa dice: si los números no cierran, que lo investiguen por evasión. O sea: "si no…
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) September 22, 2026
Finalmente Marcela Pagano, señaló que la estrategia de la defensa terminó por desmoronar la narrativa del ahorro personal: “aunque Adorni alegó haber comprado los activos con sus ahorros, su propio escrito admitió que esos fondos provenían de honorarios cobrados fuera del sistema bancario; es decir, dinero en negro que nunca declaró ante el fisco. El escrito judicial concluye con un planteo donde la defensa sostiene que, si los números no cierran, se lo investigue por evasión. Ante la imposibilidad de explicar el origen real del dinero, el funcionario eligió asumir la falta tributaria para evitar justificar de dónde salieron los fondos”, concluyó.
