CGT y gremios locales repudiaron el atentado contra el sindicato de Dragado y Balizamiento
La Confederación General del Trabajo (CGT) denunció un escenario de «persecución y amenazas» contra el movimiento obrero, tras un ataque con una bomba molotov contra la sede del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento en la ciudad de Rosario. También repudiaron el hecho sucedido el viernes pasado gremios nucleados en la Intersindical y la CATT Rosario
La central obrera calificó el episodio como un «hecho de extrema gravedad» y advirtió que el mismo no debe ser «naturalizado ni minimizado» por las autoridades.
Desde las Intersindical “manifestamos toda nuestra solidaridad y acompañamiento a los trabajadores afiliados, a sus delegados y especialmente a su Secretario General, el compañero Edgardo Arrieta, en este difícil momento”. “Estos hechos vandálicos, cargados de violencia y amenazas, atentan no solo contra una institución sindical, sino también contra los valores democráticos, la convivencia y la lucha legítima de los trabajadores”, puntualizó la dirigente gremial, Claudia Indiviglia, titular de NOrTE
Conductores Navales del Siconara , Sindicato de Cadetes, Recolectores de Rosario, Camiones alineados a Hugo Moyano que integran la CATT local también se solidarizaron con el gremio que comanda Edgardo Arieta y piden un inmediato esclarecimiento
NO ES UN HECHO AISLADO
Según la conducción de la CGT, este atentado no es un hecho aislado, sino que se inscribe en lo que consideran un «clima de creciente hostigamiento» hacia las organizaciones sindicales.
«Este ataque se expresa también en sanciones, multas y la judicialización de la actividad gremial», señalaron desde la calle Azopardo, vinculando el hecho violento con las recientes presiones administrativas y judiciales que enfrentan diversos sectores del sindicalismo.
En el mismo texto, la central expresó su solidaridad con los trabajadores de Dragado y Balizamiento, y extendió el respaldo a los gremios de La Fraternidad y la UTA, sectores que han estado bajo la lupa oficial por medidas de fuerza recientes.
«El movimiento obrero organizado no se amedrenta ni retrocede frente a la persecución», sentenció la central, concluyendo que la respuesta ante los supuestos «intentos de disciplinamiento» será la «unidad, organización y defensa irrestricta de los derechos laborales».
