El Hospital Vilela estrena un nuevo espacio modelo para pacientes oncológicos pediátricos
Este lunes 11 de mayo comienza a funcionar el flamante Hospital de Día Oncohematológico en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, un espacio modelo para pacientes oncológicos pediátricos ambulatorios que rompe con la lógica típica de los espacios clínicos incorporando también la posibilidad del juego como parte de los tratamientos.
El nuevo hospital de día, emplazado entre el primer y el segundo nivel del edificio de Virasoro 1855, permite procedimientos integrales para niñas y niños, incluyendo transfusiones de pacientes hemoderivados, infusiones de quimioterapia, extracción de sangre y procedimientos quirúrgicos, en un entorno lúdico y familiar, lo que reduce el estrés y mejora la experiencia y el éxito de las terapias.
Transformar la espera
La obra incluyó la remodelación de la sala de espera y consultorios de la planta baja, para lo cual se apeló a una estrategia lúdica para transformar la espera de las niñas y los niños, usando el juego y el arte como herramientas terapéuticas.
“El diseño de este lugar intenta interrumpir la espera de los niños. Intentamos que la espera de un niño se transforme en otra cosa y que ese tiempo sea distinto”, explicó Paola Cocconi, coordinadora del dispositivo lúdico de la Sala 5 del Vilela, un espacio del área de salud mental de hospital que pueden usar todas las niñas, niños y adolescentes que se atienden allí.
“Desde la Sala 5 queremos siempre acompañar a todos los espacios del hospital pero la especialidad determina o condiciona una práctica”, señaló la funcionaria y explicó que muchas de las y los pacientes de la especialidad de oncohematología, al estar en algunos casos inmunodeprimidos, no siempre pueden habitar el dispositivo lúdico de la sala 5.
“Sabemos que la sensación del tiempo es subjetiva más allá del tiempo cronológico. Entonces, cuando un niño juega el tiempo se transforma en otra cosa. Cuando uno hace algo divertido dice ‘el tiempo se me pasó volando’. Pero en una sala de espera común el niño no puede hacer nada y le parece que el tiempo es denso, que no termina más, que no pasa. Con esa idea empezamos a trabajar junto con los artistas convocados”, detalló Cocconi, refiriéndose a la artista plástica Lua Manguito y al estudio de arquitectura Doctor Chapatín, a cargo de la puesta artístico y lúdica en la sala.
“Ellos se han encargado de llevar adelante los diseños de las imágenes y del mobiliario. Por eso hay imágenes que tienen que ver con el paso del tiempo, también con las estaciones del año, con la colorimetría que acompaña esa actividad”, aclaró.
Un ámbito que genere confianza para evitar el estrés
En el primer piso se construyó la nueva sala que tiene un quirófano incorporado, con su mesa de anestesia y con toda la tecnología “para que los niños no sientan que se trasladan a ese quirófano frío que seguramente todos hemos transitado alguna vez, que es tenebroso”, manifestó por su parte la secretaria de Salud Pública, Soledad Rodríguez.
Y amplió: “A lo mejor, un niño recibe 30 infusiones -administración de medicamentos por vía intravenosa- a lo largo de su tratamiento, y son 30 situaciones de estrés que le evitamos, porque este es un lugar conocido, ambientado y lúdico, en donde también se hacen los procedimientos quirúrgicos”.
En tanto, Mercedes Tomasetti, médica del Servicio de Oncohematología y Trasplante del Hospital Vilela, valoró: “La presencia del quirófano en este centro es muy importante, porque son niños que habitualmente entran bastante seguido, que hacen infusiones lumbares y medulares, y la verdad que contar en este mismo lugar con un centro donde ellos se sientan parte es sumamente importante y favorecedor para ellos, y para el éxito del tratamiento”.
El segundo nivel del nuevo hospital fue construido sobre la terraza, y tiene la particularidad de incorporar la luz natural y el contacto con el exterior como parte de la terapia de los pacientes pediátricos. Se trata de un espacio cuyo diseño vidriado aprovecha la luz natural, protege del sol y tiene vista al arbolado del exterior.
La amplia sala cuenta con 5 boxes para la infusión de quimioterapia, office de enfermería, sanitarios y sala de procedimientos, y un espacio de juego que incorpora vinilos transparentes en los ventanales para que niñas y niños puedan pintar sobre vidrio, que es una forma de poder desplegar arte sin tener papeles, y tomar el tema del juego como parte importante del tratamiento.
Planificar para crecer
“Este es el cuerpo y un poco el espíritu de este proyecto. Es decir, tener un espacio en el que mientras se desarrollan las prácticas necesarias, haya una relación fluida entre los boxes y la sala”, indicó el integrante de la Dirección de Arquitectura Hospitalaria, Mariano Tarrab.
“Buscamos, a través del tratamiento, incorporar el juego a la parte espacial. En este caso, tenemos estos árboles, porque estamos más arriba, tenemos más sol, y los parasoles, que además del detalle del color también ayudan a esta ambientación, y también protegen el oeste, filtran la luz que viene desde la tarde”, explicó.
Tarrab señaló para el diseño de este centro se tomó como referencia el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que tiene una unidad parecida en una escala mayor. Y añadió que, además del juego propiamente dicho, “el desafío de este proyecto es que se combinen los elementos y su funcionalidad”.
Además, el arquitecto destacó que el proyecto fue posible gracias a la planificación original del edificio del hospital, el cual permitió su ampliación y renovación. “Este proyecto se está construyendo 30 años después de la ampliación del hospital que se hizo en 1996. El edificio se inauguró en el ’99, pero el proyecto inicial ya contemplaba una futura ampliación, por lo cual se buscaron las columnas, y se construyó una caja para una escalera y un ascensor”, detalló.
“Gracias a esos criterios de planificación, 30 años después lo pudimos hacer, y todavía tenemos posibilidades de crecimiento”, advirtió el responsable del diseño del nuevo Hospital de Día Oncohematológico, quien luego adelantó que el año próximo se sumará al servicio de oncohematología una sala de transplante de médula, para cuya concreción se pondrá en marcha una segunda colecta que será anunciada este domingo 10 de mayo, durante el gran Festival Solidario Vilela, que contará con la participación del reconocido animador infantil Topa.
Cabe recordar que estaa obra, que amplía al efector en 200 m2 nuevos, contó con un presupuesto oficial de $ 1.021.212.748,10, contemplando los trabajos civiles, el nuevo mobiliario, el ascensor, equipamiento médico y electrodomésticos.
De ese monto total, la Municipalidad aportó $372.135.931,10, mientras que $192.959.120,24 fueron aportes de la Fundación Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
En tanto, gracias a la campaña solidaria encabezada por el influencer Santiago Maratea, que comenzó el 17 de agosto de 2024, se recolectaron $456.117.696,76, mediante el aporte desinteresado de 166.598 personas que realizaron sus donaciones de manera voluntaria y anónima.
