GremialesNacionales

“Viven en otra realidad”: Héctor Morcillo cruzó fuerte al Gobierno de Milei por la crisis en la alimentación

La industria alimenticia, históricamente caracterizada por su capacidad de resistencia ante las turbulencias económicas, comenzó a sentir de lleno los efectos de la recesión, Héctor Morcillo, secretario general de la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA), advirtió que los márgenes del sector se agotaron: “Somos un sector industrial que somos los últimos en llegar a la crisis”, explicó en declaraciones al medio Sonido Gremial, al describir un escenario marcado por fábricas en desaceleración y un constante goteo de despidos.

El dirigente cordobés alertó sobre el menor uso de la capacidad instalada y señaló que el impacto se evidencia claramente en el desplome de las contrataciones, con una drástica caída del trabajo eventual, la suspensión de empleos temporarios y la eliminación definitiva de vacantes. Como muestra del deterioro que alcanza a las necesidades básicas de los hogares, Morcillo citó la situación de la firma Granja Tres Arroyos, donde denunció el despido de más de 1.700 trabajadores, agravado por salarios adeudados e indemnizaciones no abonadas. Ante este panorama, ratificó que el sector continuará movilizado en las calles y remarcó: “No podemos naturalizar que se despidan miles de trabajadores y encima no se les pague el salario que se les debe, no se pague la indemnización”.

En ese sentido, Morcillo respondió de manera tajante a las afirmaciones de los funcionarios nacionales sobre un supuesto pico en las ventas: “Esto no es real, viven en otra realidad, otro país”, afirmó al cuestionar la mirada exclusivamente macroeconómica del Gobierno. Para el titular de la FTIA, las autoridades deben enfocar la atención en el tejido productivo cotidiano: “Debe ver la micro y en la micro está habiendo graves problemas”, sostuvo, al tiempo que exigió asumir la gravedad del deterioro industrial.

A la contracción de la demanda interna se le suma la presión que ejercen los productos importados sobre las manufacturas locales. El representante sindical denunció el ingreso de caramelos provenientes de China y de pulpa de tomate desde el mismo país de origen, la cual luego se envasa en la provincia de Mendoza: “Se está reemplazando trabajo argentino por trabajo de otro lado”, aseveró sobre la pérdida de participación que sufren los insumos y la mano de obra nacional.

Finalmente, Héctor Morcillo remarcó que la única vía sostenible para resguardar las fuentes de trabajo es la recuperación del poder adquisitivo de la población: “El salario es lo que motoriza el consumo y motoriza que la industria funcione”, planteó al justificar el rechazo del gremio a la oferta paritaria de las cámaras empresarias, consistente en un 6% de aumento distribuido en cuatro meses. Desde la FTIA ratificaron que exigirán recomposiciones salariales que superen la marcha de la inflación para evitar que la pérdida del poder de compra termine de paralizar la actividad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *