“Ocho de cada diez docentes me felicitan en la calle”: la frase de Pullaro que encendió un duro rechazo de la docencia santafesina en las redes
En el fascinante universo de las estadísticas alternativas y los mundos paralelos, la gestión santafesina acaba de anotar un hallazgo digno de estudio sociológico. Según las recientes declaraciones del gobernador Maximiliano Pullaro en Radio 2, la provincia atraviesa un verdadero idilio escolar donde apenas un maestro descarriado se atreve a protestar por su salario, mientras que un 80 por ciento celebra con entusiasmo las reformas, las inversiones y los premios al ausentismo. La matemática oficial es tan audaz que reduce el masivo malestar docente por los sueldos de miseria y la precarización laboral a un mero detalle de color, propio de un grupúsculo de insatisfechos.
¿Por qué el mandatario exhibe una realidad tan disociada de lo que expresa la calle en el tema docencia? La maniobra de comunicación no es ingenua, obedece a una cuidada estrategia para instalar la sensación de un consenso social que- evidentemente -no existe, anestesiar el reclamo de la opinión pública y aislar el conflicto salarial en un nicho puramente partidario. Al catalogar la protesta como producto de “sectores de los gremios politizados” y acusar a la dirigencia de militancia opositora, la narrativa oficial busca desacreditar la representatividad sindical y convencer al resto de la sociedad de que los trabajadores del aula están dichosos con el rumbo educativo.
Sin embargo, los comentarios en las redes resultan casi lapidarios cuando se trata de santafesinos expresándose sobre las condiciones laborales de los docentes, y en ese paralelismo de realidades el mandatario establece un cuadro de situación favorable para su gestión. ¿Será tan así que 8 de cada 10 docentes están contentos con Pullaro? La realidad de la calle y las redes dice otra cosa muy diferente, bastó que el medio volcara en Instagram la publicación bajo el título “Pullaro: ‘Voy a destinar los recursos que más pueda para mejorar los salarios'” para que la supuesta ficción matemática se desmoronara en cuestión de minutos ante el testimonio de la comunidad educativa real.
La catarata de respuestas no tardó en demoler el relato oficial: “Jaja yo hablo con 10 docentes y 9.9 hablan mal de Pullaro”, ironizó un usuario, sintetizando la percepción general. Otros prefirieron interpelar directamente la geografía del gobernador: “¿Y por dónde caminás, por Suecia? Soy docente y es todo mentira lo que decís”, lanzó una maestra, secundada por la incredulidad colectiva de un “Preséntamelos porque no conozco a 1”. La memoria política también dijo presente en las reacciones: “Los docentes hablaron en las urnas. Se olvidó que en las últimas elecciones salió tercero y cómodo”, advirtió un comentarista, mientras otro avisó con tono premonitorio: “Ya vamos a ver en las próximas elecciones si es verdad lo que decís…”.
El contraste con el discurso emitido en la entrevista radial no podría ser más contundente, en los micrófonos, el gobernador ensayó su tesis con soltura: “Siento una distancia muy grande en lo que plantean los gremios y lo que pasa a mí en la calle. Tal vez hay un docente que me reclama por el salario, pero hay ocho docentes que están muy conformes, no con el salario puntualmente, pero sí están conformes con la infraestructura escolar, con las inversiones que se han hecho, con el cambio en el modelo educativo, en el sistema educativo, con haber terminado con la no repitencia, con haber empoderado al docente frente al aula, con el premio que se da para los que no faltan, porque la verdad que teníamos mucho ausentismo y hoy eso lo hemos reducido muchísimo, y eso ha impactado positivamente a los bolsillos, principalmente de los que no faltaban, por supuesto que tenemos que seguir corrigiendo ese sistema. Yo le tengo que ser honesto, yo veo una diferencia entre los reclamos de sectores de los gremios politizados, porque son militantes políticos, Sadop participó en la lista del kirchnerismo, con lo cual desde ese lugar veo una distancia muy grande entre lo que plantean los gremios y lo que plantean los docentes”, expresó el mandatario sin un ápice de duda.
Sin embargo, ese oasis que el mandatario dice palpar cuando sale a la calle requiere de un ejército digital para sostenerse en la virtualidad comunicacional. Los únicos usuarios que interactúan apoyando los dichos del mandatario son los recurrentes trolls o bots creados para ese efecto, cuya mecánica fue expuesta en notas anteriores de este medio web. La dinámica resulta predecible, las cuentas artificiales ingresan en masa a sembrar mensajes prefabricados de respaldo y defensa a la gestión, pero terminan recibiendo las respuestas inmediatas de los ciudadanos de carne y hueso, dejando al descubierto que los que apoyan son cuentas falsas sin rostro ni guardapolvo.
Intentar tapar el sol del delicado momento de la docencia santafesina con porcentajes fantasiosos o delegar la defensa de la política pública en una granja de bots no modifica la actualidad de los bolsillos ni el aula de los docentes santafesinos. Mientras el oficialismo insista en vender que 8 de cada 10 maestros viven enamorados del ajuste, en las escuelas reales el malestar sigue multiplicándose a la misma velocidad con la que se devalúa el relato de la gestión.
