Marcelo Liparelli: “Se perdió un poco la empatía de luchar no solo por el derecho propio, sino por el derecho colectivo”
En un contexto de tensión económica y social, el secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) de Rosario reflexionó sobre la necesidad de volver a las calles, la pérdida de empatía colectiva y el rol clave del movimiento obrero ante el desfinanciamiento universitario.
El dirigente gremial remarcó que la labor sindical exige un compromiso cotidiano para mantener el vínculo con los representados. En sus palabras, “es un trabajo de todos los días, como fue siempre, el tema del acompañamiento con la gente, de estar y participar con la gente en la vida diaria, en la lucha diaria que tienen en las instituciones, en su trabajo y en sus cuestiones personales”. Para el referente de Sanidad, esa labor constante es el pilar para sostener la conciencia gremial en momentos difíciles.
Al abordar la complejidad de llevar adelante medidas de fuerza en el sector privado, Liparelli apuntó contra el contexto de presión laboral e institucional promovido por las políticas nacionales, al respecto, graficó que “las empresas están muy duras debido al avasallamiento que hay desde parte del Gobierno y a las leyes que se han impuesto, pertenecemos a un gremio privado donde no solo te descuentan el premio y el día, sino que si la empresa quiere te echa, sin ningún sumario e inventándote una causa”.
Asimismo, el titular de ATSA Rosario advirtió sobre la erosión de los valores de solidaridad entre los trabajadores. Liparelli analizó que “hay un trabajo de muchos años demilitizando al trabajador, sacándole esa cuestión de militancia que tenía en cuanto al compañero, se perdió un poco la empatía de luchar no solo por el derecho propio, sino por el colectivo”. Además, atribuyó a la prédica individualista difundida por vías informáticas y redes sociales la falsa idea de que “cada uno es su propio patrón y va a estar mejor de forma aislada, cuando en realidad no es así”, advirtió.
Respecto de la revalorización del espacio Intersindical en la ciudad frente a una CGT local no normalizada legalmente, el referente gremial aclaró la postura de su organización. Liparelli explicó que “nunca dejamos de estar en la Intersindical a través de los distintos gremios con los que compartimos la misma ideología” y a continuación aclaró que “somos gremios pertenecientes a la CGT Nacional, pero como la CGT Rosario no está normalizada legalmente a través de la nacional, nosotros tenemos que movilizarnos por los trabajadores, por la gente y por el pueblo en los espacios donde confluyen nuestras mismas ideas”.
Por último, en vísperas de la Marcha Federal Universitaria, el titular del gremio de la Sanidad respaldó el reclamo y llamó a toda la sociedad a sumarse activamente. El dirigente del movimiento obrero rosarino remarcó que “el desfinanciamiento universitario debería ser una preocupación y un desafío para toda la Argentina, para la gente de a pie que manda a sus hijos a la universidad”. Concluyó destacando el impacto social del sistema público: “El sistema universitario argentino es prácticamente único y durante muchos años profesionalizó al hijo de un trabajador; me parece que eso no se debería perder de vista en este país”.
