El Socialismo plantó bandera, presentó su propia “reforma electoral” y avisó que competirá con candidatos propios en todas las categorías
El partido de la Rosa ingresó su propuesta a la Legislatura. Advierten que su postura será “intransigente” contra el intento del radicalismo de reducir las boletas, defienden la autonomía del votante y descartan de plano una Ley de Lemas o listas únicas para la gobernación.
El escenario político santafesino sumó un capítulo de alta tensión interna dentro de la coalición oficialista Unidos para Cambiar Santa Fe. Este jueves, el Partido Socialista (PS) ingresó formalmente a la Legislatura provincial su propio proyecto de reforma electoral, marcando una fuerte línea roja frente a las intenciones de sus socios de la Unión Cívica Radical (UCR) y abriendo una disputa abierta por las reglas de juego en los próximos comicios.
Si bien la iniciativa del socialismo coincide con la UCR en la necesidad técnica de adaptar la normativa a la nueva Constitución provincial, el fondo de la propuesta defiende una filosofía electoral completamente opuesta a la que impulsa la Casa Gris. Los máximos referentes del “partido de la rosa” enviaron un mensaje contundente: no acompañarán la propuesta del radicalismo que busca concentrar los cargos provinciales para beneficiar un “efecto arrastre” hacia el gobernador Maximiliano Pullaro.
Intransigencia por las 5 boletas: “No a la lista única”
El punto de mayor visibilidad y discordia del proyecto socialista es la defensa irrestricta y continuidad de las cinco boletas separadas (una por cada categoría electoral), tal como rige el sistema actual.
Esta posición choca de frente con la intención de Pullaro y la UCR, quienes pretenden achicar el sistema concentrando los cargos provinciales en una sola papeleta y los locales en otra. Desde el PS advierten que su postura en este rubro será intransigente: rechazan participar de cualquier esquema de lista única para gobernador y cámaras del Congreso Provincial.
“El sistema vigente de cinco boletas consolida la autonomía del votante”, argumentan desde las filas socialistas. Según explicaron, este modelo le permite a la ciudadanía elegir cada categoría de forma independiente y evita deliberadamente el “efecto arrastre” entre los cargos ejecutivos y los legislativos.
Con este movimiento, el PS avisa que competirá en cada una de las categorías con candidatos propios, plantándose firmemente contra la estrategia radical de estructurar un sistema de listas de su propio espacio que abreve únicamente a la candidatura del actual mandatario provincial. Asimismo, los líderes del partido descartaron de plano cualquier intento de revivir una nueva Ley de Lemas.
Menos exigencias para las minorías: la pelea por los pisos electorales
Además de la batalla por el diseño físico de la boleta, la propuesta del socialismo establece diferencias sustanciales en cuanto a los umbrales de votos para el acceso a las bancas legislativas. El proyecto del bloque del PS propone un mínimo del 1,5 por ciento de los votos para superar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y un 3 por ciento para acceder al reparto de bancas en las elecciones generales. Este porcentaje representa nada más y nada menos que un 2 por ciento menos de lo que propone el radicalismo, que endurece más el acceso para las minorías en la Legislatura.
Con las cartas sobre la mesa, el ingreso de este proyecto ratifica que la discusión por la reforma política en la Legislatura santafesina no será un trámite exprés para el oficialismo. Al plantarse firmemente en la preservación del esquema actual de la boleta única y proponer pisos de votos más bajos, el socialismo abre un complejo e intenso periodo de negociaciones en los pasillos parlamentarios de la provincia.
