La RegiónPolítica

Del reclamo a la acción: la visión de Jorge Berti tras su paso por Vaca Muerta

El intendente de Villa Constitución viajó a Añelo (Vaca Muerta) con empresarios locales y convirtió la recorrida en una contundente definición política: “los municipios deben ser motores del desarrollo, no espectadores del reclamo”.

Hay viajes que son simples trámites institucionales. El que Jorge Berti realizó a Añelo, en el corazón operativo de Vaca Muerta, no fue uno de ellos. El intendente de Villa Constitución eligió ese destino con una convicción clara: en tiempos de incertidumbre económica, la función de un gobierno local no es aguardar instrucciones desde arriba, sino salir al territorio donde se están escribiendo los próximos capítulos de la economía argentina.

Acompañado de empresarios villenses, el mandatario recorrió uno de los polos productivos más dinámicos del país, con un doble propósito: comprender la magnitud de lo que allí está ocurriendo y de paso, tender puentes entre ese universo de demanda y el entramado industrial propio.

“Quienes tenemos responsabilidades públicas debemos estar donde se generan las oportunidades, donde se toman decisiones y donde se está construyendo parte del futuro económico de la Argentina”, subrayó Berti sobre el recorrido vivido en suelo neuquino.

La experiencia terminó de confirmar algo que el intendente venía sosteniendo desde hace tiempo: Vaca Muerta ya no es solo sinónimo de petróleo y gas, es una plataforma de demanda voraz de servicios, logística, infraestructura, tecnología y desarrollo industrial que todavía espera ser aprovechada por buena parte del tejido empresarial argentino: “Es una oportunidad para cientos de empresas argentinas que estén dispuestas a competir, innovar y ofrecer sus capacidades”, afirmó con certeza.

Una defensa activa de la industria

Berti no ahorró críticas a la política económica nacional, con la misma firmeza con que salió a buscar oportunidades, reclamó medidas concretas que protejan a la producción argentina y equilibren las condiciones en que compiten las pequeñas y medianas empresas: “La industria nacional necesita ser una prioridad estratégica porque es la principal generadora de empleo de calidad y valor agregado”, remarcó.

Y fue más lejos aún en una de las definiciones más categóricas de su planteo: “No temamos a decir que debemos protegerla con aranceles a productos importados hasta tanto se corrijan las asimetrías impositivas que tenemos con otros países. No es cerrarnos; es evitar que nos destruyan”, enfatizó luego.

Pero el intendente recordó que la defensa de la industria no puede agotarse en la denuncia ni en la espera de respuestas desde la órbita nacional: “Muchas veces la dirigencia cae en una lógica cómoda: limitarse a enumerar problemas, señalar responsables y esperar que las soluciones lleguen desde otro lado”, advirtió y de inmediato sentenció: “La queja permanente puede servir para describir una realidad, pero nunca alcanza para transformarla”.

El municipio como generador de oportunidades

En el centro del discurso político de Berti aparece con creciente nitidez una idea que reformula el rol tradicional de los gobiernos locales: el municipio no como receptor pasivo de lo que decide el Estado nacional, sino como agente activo del desarrollo económico: “Gestionar es salir a buscar oportunidades incluso en contextos adversos. Es generar contactos. Es abrir puertas. Es sentarse con quienes invierten, producen y generan empleo. Es mostrar las capacidades de nuestras empresas y de nuestros trabajadores”, enumeró el intendente con una precisión que no dejó lugar a la ambigüedad.

En esa línea, el mandamás municipal sostuvo que el desafío central consiste en acompañar al sector productivo local para que pueda insertarse en mercados emergentes y en las grandes cadenas de valor que están redefiniendo la economía argentina: “Defender la industria local también significa ayudarla a conquistar nuevos mercados, a vincularse con nuevos actores y a insertarse en los grandes proyectos que están transformando la economía argentina”.

La afirmación cobra peso específico en una ciudad como Villa Constitución, cuya identidad industrial es parte constitutiva de su historia. Los sectores metalmecánicos, de servicios y profesional cuentan con capacidades reales que, bien articuladas, podrían encontrar en desarrollos de escala nacional un campo fértil para crecer.

Una concepción de la función pública

Por encima de cualquier resultado concreto que pueda derivarse del viaje, el mensaje político que Jorge Berti eligió dejar desde Añelo fue el de una filosofía de gestión. Una que incomoda a quienes prefieren administrar sin exponerse: “Hay dos maneras de ejercer la función pública, una consiste en explicar por qué las cosas no suceden y la otra consiste en trabajar para que sucedan”, planteó con una concisión que vale como síntesis de su mirada.

Para el intendente, los gobiernos locales del siglo XXI están convocados a un papel mucho más amplio que la administración cotidiana de los servicios públicos. “Deben convertirse en promotores del desarrollo local, en articuladores entre el sector público y el privado y en gestores permanentes de oportunidades para sus comunidades”, abogó el mandatario.

Para finalizar, Jorge Berti reflexionó sobre el compromiso que se debe asumir desde el estado municipal: “Nadie va a venir a resolver los problemas de Villa Constitución si nosotros mismos no estamos dispuestos a salir a enfrentarlos” y cerró con la frase que mejor condensa el espíritu que trajo consigo desde Vaca Muerta: “Entre la resignación y la gestión, elegimos la gestión. Rendirse nunca será una opción para nuestra ciudad, entre quedarse esperando y salir a buscar el futuro, elegimos construirlo todos los días”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *