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Darío Quintanilla, tras la movilización: “Los trabajadores no podemos ser la variable de ajuste; hay que discutir qué Argentina queremos”

El presidente del Fondo Compensador Telefónico analizó el impacto de la reciente marcha universitaria, advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo y el desempleo, y llamó a construir la unidad del movimiento obrero con proyectos concretos y soberanía tecnológica.

En el marco de un escenario socioeconómico complejo, Darío Quintanilla, presidente del Fondo Compensador Telefónico y referente del sector, compartió una profunda reflexión sobre la coyuntura que atraviesa el país tras la masiva movilización de esta semana. Quintanilla alertó sobre la difícil situación de la clase trabajadora y la pérdida de estabilidad: “El salario cada vez pierde mayor poder adquisitivo, la incertidumbre laboral y la estabilidad en los puestos de trabajo se profundiza, hay un desempleo muy creciente y el desánimo de no alcanzar una vida digna”, expresó, agregando que el cierre de pymes y empresas está rompiendo un tejido social “que va a ser muy difícil de volver a establecer”.

Frente a esta realidad, el dirigente sindical enfatizó que la respuesta del movimiento obrero no puede limitarse a la resistencia pasiva, sino que debe asumir un rol activo en la discusión política y social del país: “Si nos vamos a pasar resistiendo las políticas que consideramos equivocadas, tenemos que tener una propuesta de país”, afirmó. Para lograrlo, Quintanilla instó a recuperar la confianza de las bases trabajando directamente en el territorio: “Hoy tenemos que estar en cada lugar de trabajo discutiendo, debatiendo, asumiendo y escuchando lo que piensan los trabajadores que nosotros representamos”, enfatizó.

En ese sentido, el referente gremial hizo un llamado a la autocrítica y a la construcción de una verdadera cohesión sindical, remarcando que los dirigentes deben ser vistos como pares militantes y no como una cúpula distante: “Acá no puede haber divisiones, no puede haber personalismo, no puede haber sellos; lo que tiene que haber es unidad del movimiento obrero, pero unidad no para que sea un sello o una palabra linda, sino unidad realmente en los lugares donde tenemos que estar, manifestando en la calle y dando la discusión”, advirtió.

Por otro lado, al abordar la realidad del sector telefónico y el impacto de los avances tecnológicos, Quintanilla remarcó que las transformaciones de la era digital no pueden traducirse en pérdida de derechos ni en precarización: “Esos cambios tecnológicos no pueden significar que los trabajadores queden en el camino, sino que deben significar mejora, oportunidades, capacitación, salario digno y nuestros derechos”. Bajo esa premisa, destacó el valor de ARSAT como símbolo de independencia nacional: “ARSAT es una empresa que significa soberanía tecnológica, no queremos ser un país únicamente para alimentos o productos primarios y que cuando se discutan avances tecnológicos la miremos de costado”.

Finalmente, el referente gremial sintetizó el sentido de las manifestaciones y el camino a seguir para traducir la bronca y la preocupación social en una agenda transformadora de futuro: “Ayer en la calle había estudiantes, trabajadores, gente común, familias… todo eso expresa una preocupación común. De eso tenemos que hacer una bandera con proyectos para defender la salud pública, la educación pública y la justicia social, hoy tenemos que salir de ese concepto de que los trabajadores somos la variable de ajuste y ponernos como los verdaderos protagonistas del desarrollo económico y social del país”, concluyó.

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