Con la premisa de que “esta Nación se construyó a base de sudor y sangre”, los pueblos originarios prometieron lealtad a la bandera argentina
En un emotivo e histórico acto cargado de simbolismo, representantes de diversas comunidades de los pueblos originarios prometieron lealtad a la bandera argentina. La ceremonia no solo marcó un hito de integración, sino que se convirtió en un espacio de profunda reivindicación histórica, donde los asistentes reafirmaron su compromiso con la soberanía nacional y alzaron la voz para visibilizar el rol fundamental que tuvieron sus ancestros en la conformación de la patria.
El referente de la comunidad Qom, Daniel Naporichi, destacó el enorme valor de la jornada y la decisión de realizar el juramento en sus idiomas nativos: “Para los pueblos originarios es muy importante este acto, vamos a jurar en nuestra lengua y a demostrar a la sociedad argentina, santafesina y rosarina que los pueblos originarios fueron, son y serán parte del territorio nacional y que jamás vamos a permitir que una potencia extranjera pueda invadir territorio soberano”, enfatizó con firmeza.
Asimismo, Naporichi aprovechó la oportunidad para cuestionar la narrativa histórica oficial, asegurando que a lo largo de las décadas se creó una “confusión muy grande” en torno al rol que las comunidades ocuparon en el pasado del país. En ese sentido, el líder comunitario repasó hechos y figuras clave: “Los Infernales de Güemes estuvieron integrados por originarios y gauchos, San Martín tenía sangre guaraní, Belgrano propuso el primer gobierno Inca, pero sus pares en Buenos Aires lo rechazaron. Bernardo de Monteagudo era afrodescendiente; Juan Bautista Cabral, que muchos lo pintan como blanco, también era afro. Queremos demostrar que la historia es otra”.
El debate sobre la identidad nacional también abarcó el calendario festivo. El referente consideró que el Día de la Bandera debería celebrarse el 27 de febrero —fecha en que Manuel Belgrano izó por primera vez el paño nacional en Rosario, a orillas del río Paraná— y no el 20 de junio, en conmemoración del fallecimiento del prócer. Según su mirada, recordar el nacimiento del símbolo patrio aporta una perspectiva más viva de la gesta revolucionaria.
Para finalizar, Naporichi ahondó en el estrecho vínculo que unía al creador de la enseña patria con las comunidades nativas. “Manuel Belgrano consideró muy importante la participación de los pueblos originarios. En el Cabildo se discutía una cosa, pero en las calles se decidía el destino de la Nación y ahí estaban los pueblos originarios y los afrodescendientes, quienes participaron en grandes batallas de la independencia y construyeron esta Nación a base de sudor y sangre”, concluyó, dejando un potente mensaje de cara al futuro.
