El diputado Rabbia le exige a Pullaro que rompa el silencio ante el proyecto de ley de extranjerización de la tierra
El diputado provincial Miguel Rabbia presentó un proyecto para exigirle al Poder Ejecutivo santafesino que se pronuncie, sin ambigüedades, sobre la iniciativa nacional “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, que busca derogar los límites que hoy protegen a la Argentina de la concentración de tierras rurales en manos extranjeras.
Durante la sesión, el legislador no ocultó su preocupación: reclamó que el gobernador Maximiliano Pullaro defina, de una vez, qué posición asumirán los legisladores santafesinos ante una decisión que —advirtió— puede marcar el destino de la provincia por generaciones, comprometiendo su soberanía y el control sobre recursos que no se recuperan una vez perdidos.
Rabbia integra el espacio Activemos, liderado por el senador nacional Marcelo Lewandowski, quien hasta ahora es el único santafesino en el Senado que se animó a plantarse públicamente contra esta propuesta del Gobierno nacional. Desde ese espacio no dudan en calificarla como lo que es: un retroceso histórico en materia de soberanía y una amenaza directa al futuro de las economías regionales.
El proyecto va más allá del reclamo político: exige que el Ejecutivo provincial actúe ya para resguardar la tierra, el agua y el territorio que rodea la vía troncal navegable, ese corredor estratégico del que depende buena parte de la producción y la economía santafesina.
“No estamos hablando de un tecnicismo jurídico ni de una discusión de escritorio. Estamos hablando de decidir qué país queremos ser mañana. Defender la tierra, el agua y nuestros recursos naturales es defender el trabajo, la producción y la posibilidad de que la Argentina siga siendo dueña de su propio destino”, sostuvo Rabbia, con firmeza.
Y cerró con una advertencia que resuena como un llamado a la acción: el verdadero desafío no es tener recursos, sino animarse a transformarlos en trabajo, en producción y en oportunidades reales para los argentinos —antes de que, una vez más, terminen en manos de intereses ajenos a las necesidades del pueblo.
