Balotaje en Colombia: Iván Cepeda apuesta por profundizar las reformas de Petro y Abelardo de la Espriella, promete seguridad para Colombia
Colombia llega al balotaje de este domingo en lo que parece ya una rutina en las Américas: asomada al borde de un precipicio con una elección polarizada y entre extremos.
En el lado derecho del cuadrilátero, partiendo como favorito tras su victoria en primera vuelta, aparece el outsider Abelardo de la Espriella, abogado de mil polémicas con pico de oro y que se define a sí mismo como el líder del uribismo del siglo XXI.
Del lado izquierdo del ring está el senador de izquierda radical Iván Cepeda, el abanderado del presidente Gustavo Petro, defensor de las víctimas del conflicto colombiano y detractor histórico del expresidente Álvaro Uribe.
Este domingo a las 8 (hora local), en tanto, abrieron los centros de votación en todo el país. La decisión ahora está en manos de los más de 41 millones de colombianos habilitados para votar, aunque no están obligados a hacerlo.
Espriella, apodado “El Tigre”, invitó en un video que divulgó al inicio de la jornada a ponerle la “raya al tigre”, una frase que utiliza habitualmente para pedir votos a su favor. Vestido con la camiseta de la selección colombiana de fútbol, junto a su familia, aseguró que Colombia se juega su “partido más importante”.
Petro, en tanto, llamó a los ciudadanos a salir a votar porque aseguró que se define el destino del país. “Estamos en las manos del pueblo”, dijo.
Frente al empuje de la innovadora campaña de De la Espriella, rebosante de símbolos, música y diversión, se ha plantado el poder presidencial de Gustavo Petro, lleno de excesos, capaz de acusar el lunes pasado al padre adoptivo de tres hermanitos colombianos de ser un pederasta de Texas y un derechista, simplemente porque alguien se lo inventó en redes sociales.
La gran paradoja es que el antiguo guerrillero acabará su mandato con los mejores cómputos de popularidad, en gran medida por haber multiplicado el salario mínimo.
“Al cierre de la campaña, se ha consolidado el referéndum Petro sí o Petro no, porque además el presidente ha participado activamente, ha sido un actor clave pase lo que pase”, dijo a LA NACION el estratega electoral Antonio Sola, quien en 2014 ayudó al centrista Juan Manuel Santos a alcanzar la Casa de Nariño.
“El plebiscito es Petro sí o Petro no, lo que al final decidirá la elección más allá de los dos actores. ¿Por qué? Petro ha cambiado el dilema moral por el cual votan los colombianos. No se trata de un tema de paracos [paramilitares] contra guerrilleros, es un tema de visibilidad, justicia social, pobres contra ricos… El dilema moral fue modificado y eso va a ser determinante, tanto que es lo que todavía le da un poco de aire a Cepeda en un escenario reñido”, agregó.
Muestras de optimismo
En los últimos sondeos de la campaña del candidato de Defensores de la Patria la ventaja inicial de tres puntos se ha ensanchado: 51,9% para Abelardo, 45,2% para Cepeda. En el otro lado, están convencidos del sprint final del senador del Pacto Histórico, que lo habría llevado a situarse con el 48,2% de los apoyos, frente al 43,4% de su rival derechista.
“Acaba una administración pública pero el pueblo decidirá. Lo que se ha construido aquí es más justicia social y un pueblo que se atreve a hablar. Siempre Colombia puede volver a la masacre del Aro y al silencio y a la soledad. Es una escogencia”, predicó Petro en Twitter, su herramienta favorita de comunicación.
El líder de la izquierda radical latinoamericana, que ha apoyado sin sonrojarse el intento de derrocamiento de Rodrigo Paz en Bolivia y el triunfo que nunca fue de Roberto Sánchez en Perú, no reconoció los resultados de la primera vuelta, incluso ha flirteado durante tres semanas con un supuesto fraude que solo existe en su mente.
