Al sueño del “Frente de Frentes” solo lo sostiene “un deseo periodístico”

El Frente de Frentes es un sueño que fue acunado por un sector del radicalismo provincial, teniendo a Maximiliano Pullaro y a Felipe Michlig como autores intelectuales de la iniciativa. La cual tenía como principal objetivo reunir a todos los espacios de la oposición con la única premisa de derrotar al peronismo en las urnas el año próximo. Desde su génesis la propuesta careció de un proyecto político en común que lo respalde y que tenga la solidez suficiente desde donde poder cimentar las fortalezas de la nueva estructura electoral.

El socialismo siempre fue el espacio que se mostró más esquivo a la hora de dar señales de conformidad para integrar la futura alternativa. Cuestiones relacionadas con los principios, valores, ideales y dogmas alejaron al partido de la rosa de formar parte de un amplio armado opositor. “No queremos sumarnos a ningún rejunte político que solo persiga un coyuntural éxito electoral”, repitieron como un mantra los principales dirigentes cada vez que fueron consultados sobre la posibilidad de poder integrarse al frente antiperonista que estaba en ciernes.

Existen, pocos por suerte, periodistas, medios y hasta multimedios que se prestan a instalar una “falsa realidad”, creyendo que con eso alcanza. Las particulares interpretaciones que hacen dichos actores del periodismo de las “fotos” publicadas en un contexto ajeno a la intencionalidad política, dejan al descubierto sus “intenciones” de querer generar con “títulos intencionados” un “impacto” mediático que les reditué en apoyos de la sociedad, a través de un hecho, que en la realidad no existe. Alguna vez un Sergio Massa candidato a presidente compartió con quien escribe esta humilde columna de opinión una frase que deja al descubierto el valor de las imágenes en la política. “Una foto es solo eso, una foto, la política pasa por otro lado”, deberían haberlo escuchado aquellos periodistas  que con obstinación insisten en mantener una falacia informativa.  “Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante” supo decir respecto de las malas artes de la profesión, Ryszard Kapuscinski

El socialismo siempre declamó que su participación en encuentros o jornadas dentro de contextos institucionales era solo para aportar la experiencia y el conocimiento adquirido por el espacio durante años de gestión municipal y provincial. Sobre la reunión de legisladores provinciales en el Concejo de Rosario para analizar las partidas presupuestarias destinadas a Rosario, el diputado provincial socialista Joaquín Blanco dio por tierra con cualquier suspicacia: “Lo de hoy no fue una foto, fue una articulación política de Juntos por el Cambio y el Frente Progresista por Rosario y eso es auspicioso” y agregó: “El frente de frentes es una articulación más mediática que política, lo que vi hoy es un acuerdo entre bloques”. “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”, Alexander Pope. Teléfono para algunos, aunque no creo que este recordatorio sea suficiente para hacerlos cambiar de actitud, al menos, en lo inmediato.  

Otro dato no menor que abonó a la detonación del mentado frente amplio opositor estuvo dado por el quiebre dado en la relación entre el radicalismo de Pullaro y el socialismo. Las duras acusaciones que surgieron desde el espacio Evolución por el tema de los pliegos judiciales dejaron en “carne vivas” las heridas, el legislador Juan Cruz Cándido acusó de connivencia a peronistas y socialistas por la distribución de los cargos en la justicia provincial. “Un acuerdo entre perdedores” supo decir el diputado radical y alfil del ex ministro de Seguridad provincial,  una frase que encrespó aún más los ánimos entre la dirigencia de ambas fuerzas.

“Los puentes están rotos y ya no hay vuelta atrás” nos informó un encumbrado dirigente del Frente Progresista sobre la relación entre pares. “No existe ninguna posibilidad de convivencia política, porque cuando las cuestiones son de piel, los acuerdos quedan en un plano inalcanzable”, completó el mismo interlocutor válido sobre la actualidad de los vínculos partidarios. Recordemos que para reconfirmar la postura opuesta del socialismo a unirse a la “derecha que representa Macri”, el ex gobernador Antonio Bonfatti hace un par de días reconoció que no jugara dentro de Juntos por el Cambio con un lapidario “nosotros no nos sumamos a ningún proyecto de este tipo”. “Quien quiera oír que oiga” cantaría Litto Nebbia aunque algunos prefieren seguir manteniendo los oídos sordos

Mónica Fein la presidente del partido Socialista y la legisladora Clara García, principal candidata a ir por la Casa Gris en el 2023 representando al espacio, reconocieron el valor del encuentro llevado adelante en Rosario e hicieron hincapié en la pluralidad de voces para hacer frente al reclamo  de planificación y gestión de las obras públicas indispensables para potenciar el desarrollo de Rosario como también para afrontar la crisis de inseguridad. Ambas dirigentes resaltaron la importancia del encuentro por los objetivos que perseguía y dejaron bien en claro que la participación en el mismo no representaba compromiso alguno de ningún tipo en lo político con referencia al resto de los participantes del convite. 

El Frente de Frentes viendo el desarrollo del escenario político actual santafesino solo sobrevive en la necesidad de algunos dirigentes de Juntos por el Cambio por contar con el Socialismo dentro del armado para así poder darle visos de realidad a los deseos de éxito electoral que los mismos abrazan. Se convirtió en una necesidad cuantitativa más que cualitativa, la adhesión del partido de la Rosa a la estructura opositora redundara solo en beneficio de quienes insisten tenazmente con su concreción. El Socialismo hace caso omiso a las invitaciones porque sabe muy bien que cuenta con fortalezas propias como para intentar recuperar el control de la provincia el año próximo. La creación del “famoso frente” solo esta sostenido por “los deseos periodísticos” de unos pocos, que decidieron jugar todas sus fichas a “un pleno”, por interés o por convicción, y sin temor de quedar demasiados expuestos al final del camino.

Aunque seguramente hay una frase que les preocupa y les inquieta mucho, una que puede dejar al descubierto sus intenciones, Aristóteles decía que: “La única verdad es la realidad”, porque es a ella,  a la que no podrán esquivar por mucho tiempo.

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