Cápsula del tiempo y ritual intergeneracional: Ciro y Los Persas hicieron latir el Anfiteatro con otra inolvidable misa de rock
En una noche templada e inolvidable a la vera del rio Paraná, la banda repasó sus hits, desempolvó clásicos piojosos y sorprendió con la presencia estelar de Piti Fernández. Crónica de una velada cargada de emoción, armónica y pogo intergeneracional.
El idilio de Andrés Ciro Martínez con el público rosarino escribió este sábado 7 de noviembre de 2026 una de sus páginas más gloriosas, la noche acompañó desde el clima y el Anfiteatro Municipal Humberto de Nito lució totalmente colmado por una marea de fanáticos con remeras de Los Persas y Los Piojos, exhibiendo banderas y trapos con frases históricas marcadas a fuego en la cultura rockera nacional.
Desde temprano, los accesos al predio del Parque Urquiza estaban colmados y se destacó la logística del evento por su agilidad y organización. El marco fue completamente intergeneracional: familias enteras, parejas, veteranos de mil recitales encima de sus espaldas y jóvenes que iban por su primera misa piojosa, llegados desde diversos puntos del país para presenciar el ritual.
Despegue a puro rock y un recorrido sin baches
A las 21:20 se apagaron las luces y el estruendo de la multitud marcó la salida a escena de Ciro junto a su banda, la pirotecnia sonora arrancó sin anestesia al ritmo de “Barón Rojo”, encendiendo inmediatamente el pogo en las gradas. A partir de allí, el concierto se transformó en un ida y vuelta constante que combinó a la perfección la discografía de Los Persas con las páginas doradas de Los Piojos.
El repertorio de su etapa solista hizo cantar a todos de la mano de piezas inoxidables como “Servidor”, “Antes y después”, “Insisto”, “Vas a bailar”, “Caminando”, “Me gusta”, “Mírenla” y “Luz”. En paralelo, la fibra emotiva se encendió fuerte al sonar clásicos de la primera época como “Te diría”, “Labios de Seda” “El balneario de los doctores crotos”, “Tan solo”, “El farolito”, “Pacífico” y la potencia de “San Jauretche”.
La gran sorpresa: reencuentro histórico con Piti Fernández
El clímax de la noche, el momento más brillante y emotivo se vivió cuando Ciro convocó al escenario a un “viejo amigo”: Daniel “Piti” Fernández. La aparición del ex guitarrista piojoso hizo delirar al Anfiteatro, reviviendo la magia y la complicidad de las viejas épocas, juntos regalaron versiones memorables de “Llévatelo”, “Bicho de ciudad”, “Como Alí” y “Pistolas”, transformando el escenario en una cápsula del tiempo a pura nostalgia y distorsión.
Para el tramo final, la intensidad rozó el techo de las emociones, la despedida musical arrancó con la furia de “Cruel” y alcanzó el clímax festivo con “Astros”. Como no podía ser de otra manera, la mística cerró bien arriba: Ciro desenfundó su característica armónica para regalar una emotiva interpretación del Himno Nacional Argentino, sellando una noche perfecta que quedará guardada entre los grandes recuerdos del rock en la ciudad.
