Casi tres años y el “pescado sin vender”: ¿Por qué es tabú conocer los datos de la inversión publicitaria en Santa Fe?

“La información retenida ciega al público y el público ciego se vuelve hostil a su propio gobierno.” — Richard Nixon
Transcurrieron casi tres años de gestión y “el pescado sigue, rotundamente, sin vender”. El Gobierno provincial, que en cada placa de redes sociales y en cada discurso institucional se autoproclama como una gestión de puertas abiertas a la información y de transparencia republicana, parece ser que el “rubro” de inversión publicitaria, el oficialismo sufre una curiosa amnesia.
Durante dieciséis años consecutivos, cualquier ciudadano santafesino podía consultar libremente en qué se gastaba el dinero de la comunicación oficial, hoy, bajo la administración de Maximiliano Pullaro, la rendición de cuentas se ha transformado en un secreto de Estado, celosamente guardado bajo siete llaves. Un Santo Grial al que nadie debe acceder.
Ya ni siquiera se trata de un secreto a voces, sino de una evidencia que clama al cielo, los miles de millones de pesos del tesoro provincial que fluyen hacia las arcas del multimedio Litoral S.A., comandado por el empresario Gustavo Scaglione.
Resulta casi una comedia grotesca presenciar cómo el propio “jerarca” de los medios anuncia con dramatismo que abandona la ciudad de Rosario acorralado por la inseguridad; esa misma violencia endémica que sus propios medios se encargaron sistemáticamente de barrer debajo de la alfombra con tapas amigables, blindando la narrativa del gobierno, presentando como inmaculada su gestión.
Frente a este silencio oficial, desde este humilde medio web decidimos un par de veces (en vano) ejercer el derecho ciudadano más elemental: ingresamos por la vía formal en la página oficial de la provincia para exigir explicaciones y saber cuánta plata de los impuestos de los contribuyentes va a parar a la caja mediática.
La respuesta siempre fue el vacío absoluto, lejos de exhibir los datos requeridos, el Ejecutivo pateó para adelante los plazos legales —ya vencidos para los períodos 2024 y 2025— apostando al desgaste del tiempo, sabiendo muy bien que “más adelante” se puede convertir en “nunca más”, si los resultados electorales del año próximo no los acompañan.
Las cifras que el oficialismo pretende ocultar son “absurdas” según advierten a La Voz de Rosario varias fuentes consultadas. Según estimaciones presupuestarias analizadas por legisladores como Carlos Del Frade, las partidas destinadas a publicidad y comunicación superan holgadamente los 44.000 millones de pesos.
Esto significa que la gestión provincial gasta aproximadamente 122 millones de pesos por día en propaganda. Mientras tanto, desde los pasillos donde se cuantifica esta información, empleados del propio sector confirman off the récord sobre un reparto que roza “lo obsceno” y que está concentrado en un grupo muy selecto de amigos del poder.
La gravedad del asunto excede lo ético y golpea de lleno en el bolsillo de la sociedad, cada peso que se dilapida en comprar titulares empáticos es un peso que falta en el salario de los docentes, en los bolsillos de los trabajadores de la salud pública, en los ingresos de la policía y en el haber golpeado de los jubilados.
La ironía final la aporta el último informe de desempeño fiscal: mientras el consolidado de las provincias argentinas logró mantener resultados equilibrados, Santa Fe se ubicó entre las pocas jurisdicciones con un alarmante déficit financiero del -12,5%, secundando únicamente a Tierra del Fuego. Un estado provincial con números en rojo, pero con “una caja publicitaria que por lo visto, goza de muy buena salud”.
