Salud Mental: Se lanzó en la Argentina un nuevo tratamiento para la depresión mayor con potencial de mejora temprana
Gador lanza un tratamiento único en el país para el Trastorno de Depresión Mayor, que podría reducir los síntomas depresivos desde la primera semana de uso, según mostraron los estudios clínicos. Esta mejora temprana representa un diferencial frente a los antidepresivos tradicionales, cuyo efecto terapéutico puede requerir varias semanas. Con esta incorporación, el laboratorio amplía su portafolio de medicamentos y reafirma su compromiso con el abordaje de esta enfermedad.
Los antidepresivos que se utilizan desde hace décadas actúan principalmente sobre neurotransmisores como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. El nuevo tratamiento oral incorpora una acción sobre el sistema glutamatérgico, y combina dos principios activos con mecanismos complementarios. Esto ofrece un abordaje multimodal, con un inicio de acción más rápido y efectos sostenidos en el tiempo, que representa una alternativa terapéutica innovadora para la depresión. Además, no genera aumento de peso y presenta una incidencia baja de otros efectos secundarios frecuentes en los antidepresivos tradicionales.
La depresión es una de las principales causas de discapacidad en el mundo y afecta a las mujeres con una frecuencia casi dos veces mayor que a los hombres, según un estudio publicado en 2017 en la revista científica Psychological Bulletin, que analizó datos de más de 90 países. Esta mayor prevalencia femenina también se observó en los estudios clínicos del nuevo tratamiento: las mujeres representaron entre el 58% y el 72% de las personas participantes en los dos ensayos principales.
El trastorno depresivo mayor puede manifestarse mediante tristeza persistente o pérdida de interés en las actividades cotidianas durante al menos dos semanas. Estos síntomas pueden presentarse junto con alteraciones del sueño o del apetito, falta de energía, dificultades de concentración y, en los casos más graves, pensamientos de muerte o suicidio.
“La depresión no se manifiesta de la misma manera en todas las personas y la respuesta al tratamiento también puede variar. Por eso, la elección de la estrategia terapéutica debe ser individualizada y acompañada por un profesional de la salud, con un seguimiento integral que contemple tanto la evolución de los síntomas como la recuperación de la vida cotidiana”, señala la Dra. Elsa Costanzo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Fleni (M.N. 105493).
A pesar de las alternativas disponibles, alcanzar la remisión continúa siendo un desafío. El estudio clínico más grande realizado hasta hoy sobre tratamientos para la depresión, conocido como STAR*D, mostró que solo alrededor de un tercio logra dejar de tener síntomas de depresión (lo que se conoce como remisión) en ese primer intento, y quienes no responden deben cambiar de tratamiento, aunque muchos también fracasan en ese segundo intento.
“Este tratamiento incorpora una alternativa diferente y abre una nueva perspectiva para el abordaje de la depresión. Su mecanismo de acción amplía las alternativas terapéuticas para los pacientes que no han alcanzado una respuesta adecuada con otros tratamientos o que, por su situación clínica, podrían beneficiarse de una mejoría más temprana. Los estudios clínicos muestran una reducción de los síntomas desde las primeras semanas, un aspecto especialmente relevante en una enfermedad que puede afectar significativamente la vida cotidiana”, destaca el Dr. Tomás Maresca, Médico psiquiatra – presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatría Biológica (M.N.106834).
La eficacia del tratamiento se evaluó en dos estudios clínicos, y en ambos mostró resultados claramente superiores a los de los tratamientos de comparación. En GEMINI, el estudio más grande realizado, el 39,5% de los pacientes logró la remisión de los síntomas depresivos a las seis semanas, frente al 17,3% de quienes recibieron placebo. Además, las diferencias entre ambos grupos comenzaron a observarse ya desde la primera semana de tratamiento. Por su parte, el estudio ASCEND comparó la combinación terapéutica contra el bupropión administrado solo. A las seis semanas, el 46,5% de los pacientes tratados con la combinación alcanzó la remisión, mientras que en el grupo tratado únicamente con bupropión la cifra fue del 16,2%. Estos resultados demuestran que la combinación es más eficaz que uno de sus componentes administrado como monoterapia. En este estudio, las diferencias significativas se observaron desde la segunda semana de tratamiento.
Asimismo, un panel de diez especialistas en salud mental y atención primaria de los Estados Unidos analizó la evidencia científica disponible y su experiencia clínica para elaborar recomendaciones sobre el inicio de este tratamiento en adultos con depresión mayor. Según las conclusiones publicadas en 2026 en la revista científica Current Medical Research and Opinion, los expertos coincidieron en recomendarlo como tratamiento de primera línea para la depresión mayor, incluso cuando se presentan síntomas de ansiedad. También lo recomendaron para pacientes que no habían recibido previamente un antidepresivo, que no habían respondido adecuadamente a tratamientos anteriores o que habían experimentado efectos adversos difíciles de tolerar.
