Miguel Vivas en los 25 años de La Toma: “Tenemos que terminar con la pasividad y salir a la calle”
El secretario general de la CGT Rosario encabezó el acto por las bodas de plata del centro cultural y cooperativo. Ratificó el compromiso de la central obrera en defensa del establecimiento y llamó a la unidad de los trabajadores para frenar el ajuste económico.
En el marco de la conmemoración por los 25 años de resistencia y gestión obrera de La Toma Rosario, el secretario general de la CGT Rosario, Miguel Vivas, brindó un efusivo discurso en el que definió al espacio como un “ejemplo emblemático de lucha y unidad”, durante el acto, el dirigente felicitó a Carlos Ghioldi y a los referentes del colectivo por sostener el proyecto durante un cuarto de siglo frente a los embates de sectores concentrados.
Al analizar la coyuntura social y laboral, Vivas trazó un duro diagnóstico sobre el impacto de las políticas nacionales en la región. El titular de la central obrera advirtió “sobre la compleja situación que atraviesa el sector productivo, señalando con preocupación el cierre cotidiano de empresas, fábricas y comercios”. En ese marco, remarcó que “el sostenimiento de espacios autogestionados y la organización colectiva constituyen la herramienta fundamental para resistir el avance de un plan económico que destruye el tejido social”.
El líder sindical rosarino dirigió además un mensaje directo hacia los sectores golpeados por el contexto actual, buscando transmitir certidumbre a jubilados y trabajadores. Vivas ratificó “el compromiso de toda la dirigencia gremial rosarina para poner un freno a las medidas de ajuste y remarcó la urgencia de abandonar posturas pasivas”. Según sus palabras, la respuesta gremial ante la crisis debe plasmarse de manera contundente en la movilización pública: “Nos guste o no nos guste, es la lucha y la unidad; si hay que salir a la calle, hay que salir a la calle”.
Finalmente, la CGT Rosario dejó asentada una firme postura ante eventuales intentos de desalojo o embates judiciales contra el inmueble de calle Tucumán. Al grito de “La Toma se defiende y no se vende”, Vivas empeñó el respaldo irrestricto de la central obrera frente a los intereses financieros y especulativos, destacando además “la amplia articulación lograda entre sindicatos, trabajadores y pequeños empresarios locales para dar la pelea de conjunto”.
