Claudia Indiviglia: “Los derechos no se negocian, se defienden”
En un contexto marcado por la aplicación de la Ley de Modernización Laboral N.º 27.802 y el endurecimiento de los requisitos para la cobertura de medicamentos en el PAMI, Claudia Indiviglia, secretaria general del Sindicato Norte y referente en los derechos de los adultos mayores, analiza el impacto de las reformas y llama a la organización colectiva.
En un escenario de fuerte reconfiguración del mundo del trabajo en la Argentina y de crecientes reclamos en torno al PAMI por recortes en prestaciones, la dirigente del movimiento obrero rosarino comparte su particular lectura sobre el escenario económico actual para poder entender qué está en juego y qué vías de acción existen en el contexto actual.
¿cómo describirías el momento actual en materia de derechos laborales?
Estamos atravesando la reforma más profunda del derecho del trabajo en varias décadas, se modificaron aspectos centrales como el cálculo de indemnizaciones, la certificación de servicios, el fraccionamiento de vacaciones y se creó un Fondo de Asistencia Laboral para financiar los despidos. El discurso oficial habla de “modernización” y de reducir la litigiosidad, pero desde los sectores del trabajo advertimos que esto se traduce en una pérdida real de protecciones para quien está en la parte más débil del vínculo laboral, que es el trabajador.
¿Cuáles son los puntos que más preocupan de la Ley N.º 27.802?
Principalmente tres. Primero, los cambios en el cálculo de la indemnización por despido, que ahora excluye conceptos como el aguinaldo y las vacaciones. Segundo, la instrumentación de fondos de cese laboral gestionados por el mercado de capitales, en lugar del régimen tradicional a cargo directo del empleador. Y tercero, que la percepción de esa indemnización cierra la puerta a cualquier reclamo posterior, salvo que haya un delito de por medio. Eso limita drásticamente la capacidad de un trabajador de accionar si después descubre una irregularidad.
¿Qué impacto tiene esta norma en quienes ya están en relación de dependencia hace años?
La ley establece que no se reducen derechos adquiridos, y eso hay que decirlo con claridad, pero la preocupación no es solo el texto de la norma, sino cómo se aplica en la práctica y qué precedentes empieza a sentar hacia adelante, sobre todo para las nuevas contrataciones y para aquellos sectores con menor organización sindical.
Cambiando de tema, ¿por qué el PAMI se convirtió en un foco central de conflicto?
Porque se endurecieron sensiblemente los requisitos para acceder a beneficios que antes eran prácticamente automáticos, como el subsidio social para medicamentos al 100%, ahora se exige una evaluación patrimonial rigurosa: no tener más de una propiedad, no poseer un auto de menos de quince años, no estar afiliado a una prepaga y que los ingresos no superen una jubilación y media, con excepciones puntuales para personas con discapacidad. El objetivo declarado es optimizar recursos, pero en los hechos hay miles de jubilados que antes tenían cobertura total y hoy quedan afuera del sistema.
¿Qué reclaman concretamente los trabajadores de la institución?
Se vienen realizando manifestaciones y “abrazos simbólicos” a sedes locales en reclamo de mejoras salariales y por las condiciones de las prestaciones que se brindan. Es un doble reclamo: por un lado, las condiciones laborales de quienes atienden a los afiliados; por el otro, la calidad y el alcance de la cobertura que reciben nuestros mayores.
Para un jubilado que hoy perdió la cobertura de sus remedios, ¿qué herramientas existen?
Lo primero es no dar por perdido el derecho sin informarse bien, hay que acudir a la Unidad de Gestión Local (UGL) correspondiente, solicitar la evaluación por vía de excepción si el gasto en medicamentos supera el 15% de los ingresos y guardar copia de cada trámite. Además, están las vías colectivas: centros de jubilados barriales, organizaciones sociales y asesorías letradas gratuitas que acompañan estos reclamos, incluso en el ámbito judicial.
Frente a este panorama, ¿qué recomendación les darías a los trabajadores en general?
Que no firmen ningún documento sin asesorarse previamente con el sindicato, la asesoría gremial o un abogado laboralista, deben saber que aceptar la indemnización ante un despido inhabilita reclamos posteriores, por lo que hay que revisar minuciosamente la liquidación y fundamentalmente, entender que los derechos no se negocian, se defienden: la información individual y la acción colectiva van de la mano.
