Efecto electoral en Córdoba: Una nueva encuesta muestra que Llaryora gana en todos los escenarios y se consolida la aprobación de su gestión
A tres años de las próximas elecciones provinciales, el escenario político de Córdoba empieza a perfilar sus primeros números de cara a 2027. Según el último estudio de la consultora dirigida por Carlos Sicchar, el gobernador Martín Llaryora lidera todas las simulaciones de voto, sostenido por un núcleo duro dentro de un arco opositor que hoy se presenta fragmentado. Sin embargo, el dato llamativo lo aporta el universo libertario, donde Gabriel Bornoroni surge como el dirigente de la oposición que más achica la distancia en un eventual escenario de polarización directa.
El relevamiento, realizado entre el 23 y el 28 de junio sobre 1.070 casos en toda la provincia combinando metodología presencial y online, evaluó tanto un escenario de oferta múltiple como tres hipótesis de pulseada mano a mano. En la medición general con múltiples candidatos, el actual mandatario provincial retiene el primer lugar con comodidad al capitalizar la atomización de sus rivales. Llaryora lidera allí con el 34,5% de la intención de voto, seguido desde lejos por el senador Luis Juez con el 14,2%, el radical Rodrigo de Loredo con el 11,2%, y el propio Bornoroni que cosecha un 8,4%. El resto del tablero se divide entre Aurelio García Elorrio con 3,6%, la izquierda con 3,2%, y otras opciones que reúnen el 3,4%, mientras que el voto en blanco se ubica en 2,9%, los que no votarían representan el 6,4% y los indecisos alcanzan el 12,2%.
Encuesta Cordoba de Carlos Sicchar by La Voz de Rosario
El mapa cambia de forma drástica cuando se proyectan escenarios de polarización directa, donde el jefe del bloque de La Libertad Avanza en Diputados y mano derecha de Karina MiIei en la provincia demostró ser el hueso más duro de roer para el oficialismo. En ese cruce directo, Llaryora obtiene el 39,1% frente al 35,8% de Bornoroni, registrando una brecha de apenas 3,3 puntos porcentuales. Esta paridad contrasta con las otras simulaciones, donde el gobernador amplía la ventaja al imponerse 38,8% a 32,4% contra De Loredo, y 38,5% a 29,4% frente a Juez. Ante estos números, Sicchar advierte que en todos los mano a mano el universo de indecisos oscila entre el 25% y el 32%, un porcentaje que supera la distancia entre los candidatos y mantiene el panorama electoral totalmente abierto.
El estudio también pasó el escáner sobre la imagen de las administraciones nacional y provincial en territorio cordobés, mostrando una paridad casi perfecta y confirmando que ambos mandatarios parecen haber encontrado un piso tras las caídas de los meses previos. El presidente Javier Milei registra una aprobación del 51%, compuesta por un 13% de calificación muy buena y un 38% de buena, frente a un 48% de desaprobación. Con estos valores, la imagen presidencial logra estabilizarse en la provincia, aunque todavía se posiciona por debajo del pico superior al 60% que había alcanzado a comienzos de 2026.
Por su parte, en el plano local, Martín Llaryora alcanza un 49% de aprobación general sustentada en un 7% de opiniones muy buenas y un 42% de buenas, mientras que la desaprobación se ubica en el 43% y el resto corresponde a vecinos que prefirieron no contestar. De esta manera, ambos dirigentes llegan al segundo semestre con niveles de respaldo muy similares y sin grandes variaciones respecto de la medición anterior. Al respecto, Carlos Sicchar concluyó que tanto Milei como Llaryora logran detener el goteo de apoyos, pero consolidan un escenario de polarización asimétrica marcado por núcleos de rechazo duro y respaldos de intensidad baja, un comportamiento esperable dado el actual contexto de recesión económica.
