Hidrovía en peligro: la CATT Rosario alerta sobre una “sistemática repetición” de siniestros fluviales y exige frenar la desregulación
A través de una dura carta enviada a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, la confederación de transporte regional denunció un grave choque de buques frente a Rosario y advirtió que la apertura indiscriminada a banderas de conveniencia pone en riesgo vidas y la soberanía nacional.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) Regional Rosario, conducida por su Secretario General Edgardo Daniel Arrieta, emitió un enérgico comunicado dirigido al Director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreceygor. En el documento, el sector marítimo y del transporte nucleado en la organización expresa su “profunda preocupación” ante lo que califican como una sucesión de hechos de extrema gravedad en la Vía Navegable Troncal, señalando que la falta de controles y la flexibilización de estándares amenazan de forma directa la seguridad en los ríos.
El detonante principal del reclamo fue un severo siniestro vial ocurrido recientemente en las aguas del río Paraná, en el kilómetro 421, justo frente a la ciudad de Rosario. Allí, el remolcador HB Perseus —de bandera boliviana—, que navegaba con una carga de casi 96.000 toneladas de mineral de hierro rumbo a la localidad bonaerense de San Nicolás, colisionó fuertemente contra el buque Ginga Bobcat, de bandera panameña, que se encontraba fondeado en la rada secundaria de ese mismo tramo.
Desde la CATT remarcaron la peligrosidad de la situación, detallando que en ese preciso instante una tercera embarcación de gran porte, el Sweet Lady (con bandera de Malta), transitaba aguas abajo y continuó su rumbo de forma ajena al incidente, evidenciando el nivel de saturación y riesgo en la zona.
Sin embargo, el historial de las embarcaciones involucradas añade mayor alarma al panorama gremial. Según denunció el Consejo Directivo de la CATT, el Ginga Bobcat ya venía de protagonizar otro grave accidente el pasado 5 de mayo en el puerto de Campana, oportunidad en la que transportaba ácido sulfúrico y chocó contra el petrolero Helios. A esto se le suma un hecho reciente ocurrido el 14 de mayo en el río Paraguay (cerca de la Confluencia y la Isla del Cerrito), donde el remolcador Tendota de la naviera Chaco perdió el control de más de 20 barcazas cargadas con 30.000 toneladas de mineral de hierro, quedando las mismas flotando a la deriva de forma sumamente peligrosa.
Comunicado de La CATT by La Voz de Rosario
“Como trabajadores, estos hechos nos interpelan profundamente. No podemos naturalizar que accidentes de semejante magnitud se repitan de manera sistemática”, fustigó el gremio conducido por Arrieta. En ese sentido, recalcaron que la seguridad en las vías navegables no responde al azar, sino que es el resultado directo de “la formación profesional, la experiencia, la capacitación permanente y el estricto respeto de las normas nacionales e internacionales”.
Para la central del transporte, la raíz del problema radica en las políticas vigentes de flexibilización civil y comercial: “Sostenemos que la desregulación, la apertura indiscriminada a banderas de conveniencia y la baja de estándares laborales, técnicos y formativos ponen en riesgo no solo vidas humanas, sino también el medio ambiente, las cargas y la soberanía nacional”.
Tres pilares irrenunciables y un reclamo de participación
Ante este escenario, la CATT Rosario fijó una posición tajante en defensa de tres ejes estratégicos para el sector:
- El control estatal de la vía navegable: Entienden a la Hidrovía Paraná-Paraguay como un corredor clave para el desarrollo federal, el cual debe ser planificado, seguro y estar bajo la órbita regulatoria del Estado argentino.
- Soberanía fluvial: Reivindican la necesidad de una Marina Mercante Nacional fuerte, bajo la premisa de que “sin flota propia no hay país soberano”.
- Apoyo a la cadena de valor local: Exigen el fortalecimiento de la industria naval argentina, el empleo local y la formación profesional continua como las únicas garantías de eficiencia y resguardo en los ríos.
Por todo lo expuesto, el gremio exigió formalmente a las autoridades de la provincia de Santa Fe y de la Nación una “participación efectiva” en las mesas de trabajo técnicas y en el diseño de cualquier proyecto de ley que impacte en la actividad marítimo-fluvial, la industria naval o la gestión portuaria.
“El conocimiento técnico y profesional que hemos acumulado durante décadas hace que nuestra intervención sea necesaria”, argumentaron desde la confederación, concluyendo con una fuerte advertencia política y social que sintetiza el espíritu de su reclamo: “La seguridad en la navegación nos afecta a todos, la desregulación beneficia a unos pocos”.
