El fuego sagrado de la calle: Don Osvaldo y un idilio con Rosario que sanó corazones en el Bioceres
El pulso de Cafferata y Santa Fe empezó a cambiar desde temprano, el playón y las inmediaciones del Mercado del Patio se convirtieron en un hormiguero humano donde miles de fanáticos de diversos puntos del país improvisaron el clásico “agite” previo. Frente a semejante marea de gente, la respuesta de la organización del evento fue impecable: se dispuso un operativo con varios anillos de control que, lejos de trabar el flujo, garantizaron un ingreso sumamente ágil y seguro para que la fiesta comenzara en paz.
A las 21:50, la espera terminó. Las luces del Bioceres se apagaron y el rugido unísono de la multitud le dio la bienvenida a la banda, sin rodeos, la lista abrió fuego con “Alma”, pegada a “Políticamente correctos” y “Morir”, marcando la pauta de un sonido robusto, crudo y directo al pecho de los asistentes al show.
La primera mitad del recital fue un equilibrio perfecto entre el presente de la formación y esas composiciones que ya son patrimonio del rock argento. Promediando la noche, el recinto se transformó en un coro gigante cuando sonaron piezas de la talla de “Barrilete”, “Otro viento mejor” y la infaltable “Una nueva noche fría”, que desató las primeras lágrimas de la noche entre los concurrentes.
Arriba del escenario, Fontanet manejó los tiempos con la complicidad de quien se sabe jugando de local. El despliegue de la banda se mantuvo en un nivel altísimo, hilvanando himno tras himno sin dar respiro, promediando la velada, el bloque de clásicos históricos se tornó imbatible: “Misterios”, “9 de Julio” y “Dos secas” funcionaron como nafta para un pogo efervescente que no paró de saltar en el centro del campo.
La recta final fue un nocaut emocional para cualquiera de los seguidores de la banda, la seguidilla compuesta por “El nudo”, “Prohibido” y “Creo” condensó la esencia de una lírica que sigue interpelando la realidad como el primer día.
Para el último tramo, pasadas las dos horas de un show ininterrumpido, la banda eligió despedirse con “Suerte”, dejando el ambiente flotando en una mezcla de catarsis y felicidad colectiva. El público abandonó el Bioceres Arena, cantando por las calles aledañas y con la certeza de haber asistido a una de esas noches donde la música funciona como el mejor alimento para el alma. Don Osvaldo pasó por Rosario y volvió a demostrar que el romance con la gente, sigue intacto.
El Setlist completo de la noche:
Alma / 2. Políticamente correctos / 3. Morir / 4. Barrilete / 5. Otro viento mejor / 6. Feliz y seguro / 7. Parte menor / 8. Mis latidos / 9. La llave / 10. Lo que se dice y lo que se hace / 11. Una nueva noche fría / 12. Puede / 13. Sé que no sé / 14. Misterios / 15. O no / 16. 9 de Julio / 17. Si me cansé / 18. Dos secas / 19. Armar de nuevo / 20. Algo peor algo mejor / 21. Acordate / 22. Rotos y descosidos / 23. Ilusión / 24. Los invisibles / 25. Tanto de todo / 26. El nudo / 27. Prohibido / 28. Creo / 29. Suerte.
