Pullaro contra las cuerdas, la rebelión docente que la política no vio venir
La explanada de la Casa de Gobierno de Santa Fe esta noche, fue el escenario de una convocatoria inédita. No hay micros estacionados en fila, no hay estructuras gremiales movilizando sus bases, ni banderas partidarias que busquen capitalizar el descontento, lo que hay es algo mucho más potente y difícil de ignorar: docentes autoconvocados defendiendo su dignidad.
Son las mujeres y hombres que sostienen la escuela pública día tras día, aquellos que educan, contienen y forman el futuro de la provincia, quienes anoche han decidido decir basta. La movilización espontánea no es un capricho; es la respuesta natural a una acumulación de malestares que ya no encuentran cauce en los canales tradicionales.
El reclamo es tan básico como justo, es por sueldos dignos que dejen de perder la carrera contra la inflación y permitan llegar a fin de mes, un pedido por el fin del destrato que se somete al sector docente y por el cese de las decisiones tomadas desde un escritorio, sin escuchar la realidad del aula. Para terminar, es también por respeto institucional, un límite a las expresiones que golpean la moral del trabajador, como las declaraciones vertidas por el gobernador Maximiliano Pullaro.
📢 INÉDITO: Docentes autoconvocados se manifiestan frente a la Casa de Gobierno de Santa Fe. Sin banderas políticas ni estructuras gremiales, el reclamo es claro: sueldos dignos y basta de destrato por parte del gobernador Pullaro. ✊📚 pic.twitter.com/U1IjI65c8a
— LaVozdeRosario -💻Portal de Noticias Independiente (@VozdeRosario) February 25, 2026
Lo que el gobierno parece no haber calculado es la fuerza de la horizontalidad, al no haber banderas políticas de por medio, el argumento oficialista de la “conspiración” o “de una movilización con tinte político” se desmorona por su propio peso. “Este no es un reclamo partidario; es un reclamo de justicia, cuando el docente sale a la calle de esta manera, no solo pelea por su bolsillo, pelea por el valor de la educación pública”, claman los trabajadores de la educación.
El destrato expresado por el mandatario provincial ha funcionado como el catalizador de una bronca que ya era latente, tratar de gestionar la educación como una simple planilla de excel, ignorando el factor humano y la pérdida del poder adquisitivo, ha llevado a los docentes a una situación límite.
El gobernador debe entender que la legitimidad de su gestión también se pone en juego en las formas que tiene para vincularse con quienes sostienen el sistema educativo. La educación pública no se defiende con discursos, se defiende con presupuesto y respeto. Frente a la Casa Gris, los docentes autoconvocados recordaron que su labor es el pilar de la sociedad, si el gobierno persiste en la sordera y en la falta de empatía, el conflicto no hará más que profundizarse. Porque cuando la dignidad se pone de pie, no hay estructura que la detenga y Pullaro – quizás – empieza a darse cuenta tarde de ello.
