Pichetto y Moreno sellan un “pacto de unidad”: “Cualquier gobierno peronista es mejor que esta miseria”
En un encuentro de alto voltaje político destinado a reconfigurar la oposición, el diputado Miguel Ángel Pichetto se mostró junto a Guillermo Moreno con un mensaje claro: la reconstrucción del peronismo es urgente y debe hacerse “con todos y sin exclusiones”. Con duras críticas a la gestión de Javier Milei, a la que calificó como una “catástrofe”, el líder de Encuentro Republicano Federal llamó a una autocrítica interna para recuperar el poder en las próximas elecciones.
Para Pichetto, el primer paso de la reorganización no es programático, sino emocional y político. El legislador enfatizó la necesidad de cerrar grietas internas para enfrentar el modelo libertario: “El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar que cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno que nos está mandando a la miseria”, sentenció.
Asimismo, instó a la dirigencia a dejar de lado los pases de factura por los errores de gestiones previas: “Hay que dejar de hablar del pasado y mirar el futuro para construir una propuesta junto al centro nacional. El planteo es con todos, sin exclusiones”.
Durante el encuentro, se delinearon los ejes que deberían motorizar la narrativa del movimiento para volver a conectar con el electorado. Pichetto fue tajante al señalar que el peronismo perdió el rumbo al alejarse de sus bases históricas: el trabajo y la industria. “Gobernar es generar trabajo, decía el General Perón. Tenemos que hablar de ideas simples que tienen que ver con la realidad cotidiana: ¿Qué está pasando hoy con el salario?”, cuestionó el diputado.
La radiografía de Pichetto sobre la gestión actual fue demoledora. Aseguró que el presidente Milei no contaba con un plan al asumir y que el esquema actual —basado en el crawling peg y el dólar bajo— está asfixiando la economía real.
“Argentina está cara, con un dólar que manda a la quiebra”, advirtió, vinculando además la pérdida de más de 200.000 puestos de trabajo con una visión ideológica que comparó con los periodos más oscuros del país: “Ese desprecio por la industria que tenía la dictadura, hoy también lo tiene este gobierno”.
Finalmente, Pichetto se distanció del enfoque ideológico sobre las relaciones internacionales, particularmente con China, proponiendo un equilibrio pragmático: “No tengo una visión contraria a China por ideología. Hay que mantener relaciones inteligentes, pero no puede invadirnos con productos y destruir nuestra industria nacional. Es uno de los problemas más graves que tenemos hoy”.
