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Lo hizo costumbre: Central volvió a festejar en el Coloso y estiró su paternidad

El Canalla se impuso por 2 a 0 ante Newell’s en el Parque Independencia con goles de Ángel Di María y Enzo Copetti. La Lepra dominó el inicio, pero se derrumbó ante el primer golpe y profundizó su crisis.

El partido más importante de Rosario comenzó con una Newell’s decidido a cambiar su imagen. Durante la primera mitad, el equipo rojinegro mostró una cara competitiva y ambiciosa, empujado por la necesidad de su gente. La llave del peligro estuvo en los pies de Walter Núñez.

El extremo fue el jugador más incisivo: primero, tras una gran jugada individual, quedó mano a mano con Ledesma, pero decidió asistir a un Ramírez que no pudo definir. Minutos después, el propio Núñez reventó el palo con un remate de media distancia. Newell’s perdonó, y en el fútbol de alto vuelo, eso se paga caro.

Aunque Ángel Di María había avisado temprano con una vaselina fallida ante Barlasina y luego pareció apagarse por una molestia física, la jerarquía no entiende de estados de forma.

Apenas iniciado el segundo tiempo, el Canalla conectó una “piña de nocaut”: “Fideo” capturó un rebote en el área y, de zurda, sentenció su segundo gol consecutivo en clásicos. Fue el principio del fin para el local.

El gol desdibujó por completo a Newell’s. El equipo de Parque Independencia volvió a mostrar una autoestima por el piso y nula capacidad de reacción, una constante en sus últimas presentaciones. Con el ingreso de Jaminton Campaz, Central encontró espacios y empezó a asfixiar a una defensa que ya no ofrecía resistencia.

Sobre el final, Enzo Copetti aprovechó el desconcierto general para marcar el 2-0 definitivo y sellar la fiesta auriazul en territorio ajeno.Central no necesitó brillar ni dominar el trámite para quedarse con los tres puntos, le bastó con la madurez para esperar el momento justo y golpear la fragilidad emocional de su eterno rival. Hoy, Arroyito está de fiesta y Newell’s atraviesa una crisis terminal: “Somos un club olvidado por Dios”, la frase del hincha leproso a la salida del estadio es una clara representacion del clima de época que vive el rojinegro. .

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