La Intersindical Rosario marcó fuerte la cancha contra la Reforma Laboral que propone Milei
El Gobierno nacional acelera los tiempos legislativos para lo que denomina su plan de “modernización laboral”. Según trascendidos desde el sector libertario, el Ejecutivo ya tiene marcada una fecha en el calendario: el 11 de febrero sería el día clave para obtener la media sanción y girar el expediente a la Cámara de Diputados.
Pese a que desde el entorno del presidente Javier Milei intentan instalar la idea de que el trámite parlamentario “vendrá fácil”, la CGT Nacional ya activó una contraofensiva: iniciarán una ronda de diálogo con los gobernadores para bloquear los planes oficiales y modificar la correlación de fuerzas en el Congreso.
En la ciudad de Rosario, la resistencia se organiza a través de la Intersindical, un nucleamiento de gremios de mucho peso que representan a un amplio sector del movimiento obrero local. Entidades como Luz y Fuerza, Bancarios, Municipales, Correo, Judiciales de Santa Fe, ATSA Rosario, Sadop y Apel ya manifestaron un rechazo unánime al proyecto de ley.
Martín Lucero, Secretario General de Sadop Rosario y Adjunto de la CGT, fue tajante al señalar que el proyecto no representa un avance: “Es un ataque directo para los trabajadores registrados que van a perder un montón de derechos. Es una precarización laboral encubierta”. Lucero puso el foco en la regulación de plataformas, advirtiendo que “pone en igualdad de condiciones al dueño de una app con el compañero que trabaja en una moto”. Coincidiendo con el titular de la CGT Rosario, Miguel Vivas, advirtió que “el nivel de conflictividad va a seguir aumentando”.
Por su parte, Alberto Botto, titular de Luz y Fuerza, señaló quela reforma busca desmantelar conquistas históricas, denunció la eliminación de paritarias, de la jornada de ocho horas y el recorte en aportes patronales: “Esto va a impedir dar salud de calidad a la familia trabajadora. Si esto prospera, vamos a volver a una etapa donde había trabajo esclavo en la Argentina”. Además, apeló a la responsabilidad de la política: “Los sectores que no son afines a los trabajadores tendrán que pensar su voto porque el ajuste no se puede sostener en el tiempo”, afirmó el dirigente.
En la misma sintonía, Sergio Rivolta (La Bancaria) calificó la iniciativa como un viaje al pasado “donde los trabajadores eran una mera mercancía”, advirtió que el gremio y la CGT se encontrarán en la calle junto al pueblo para rechazar el proyecto.
Desde el Sindicato de Correo, Walter Palombi fue uno de los más vehementes al pedir una reacción contundente en las calles: “Si quieren quilombo, va a haber quilombo. Estamos convencidos de que hay que hacer una fuerte movilización el día que se trate; tiene que ser paro con movilización para enfrentar esto que viene a destruir nuestra historia”.
Finalmente, Jorge Perlo, Secretario General del Sindicato de Judiciales enfatizó que la reforma solo puede funcionar si se debilita a las organizaciones sindicales: “Un trabajador sin sindicato es un trabajador sin defensa y eso no es libertad, es sometimiento. Como dijo el Papa Francisco, el trabajo es con derechos o es esclavo”.
Con la fecha del 11 de febrero en el horizonte, el clima social en Rosario y el país se tensa. Los gremios que integran la Intersindical Rosario ya avisaron: la “modernización” que propone el Gobierno será resistida palmo a palmo en el Congreso y en la calle.
