Jorge Berti, un intendente que no resigna presencia en tiempos de ajuste
Mientras los recursos tienden a concentrarse en el nivel central, las demandas sociales no desaparecen: se territorializan. La asistencia, la seguridad comunitaria, la contención frente a la violencia de género, la infraestructura cotidiana, el sostenimiento cultural y productivo cambian de ventanilla y casi siempre esa ventanilla es municipal. En la Argentina del ajuste, el equilibrio fiscal se transformó en una frontera moral, de un lado, el orden del otro, el caos. La discusión pública parece reducida a esa dicotomía.
Pero en el territorio —donde las decisiones macroeconómicas impactan con nombre y apellido— la realidad es más compleja y más concreta. En ese escenario, la gestión de Jorge Berti en Villa Constitución tomó una decisión política clara: “sostener el equilibrio fiscal propio en plena retracción económica sin retirarse del territorio”, cumpliendo a rajatabla la premisa de representar a un estado siempre presente. “Esto no fue un resultado casual, fue producto de orden interno, administración responsable y definición estratégica”, afirmó el mandatario villense compartiendo con los vecinos la receta que rige los destinos de su gestión municipal.
En un contexto de caída objetiva de la coparticipación y retracción de la actividad industrial y comercial, el municipio mantuvo resultado fiscal positivo y, al mismo tiempo, decidió bajar impuestos cuando la economía se contraía. “No como eslogan, sino como medida concreta que implicó absorber costo político y reorganizar prioridades”, sostuvo Berti al ser consultado por los medios sobre como adaptó su administración a los difíciles tiempos económicos que vive el país.
Los municipios no emiten moneda, no fijan tasas de interés no definen el valor del dólar ni el esquema tributario nacional, pero son la primera puerta que golpea el vecino cuando el ajuste impacta en su vida cotidiana, ante el complejo marco nacional que es una realidad ineludible y no una excusa, hay unaa pregunta que surge inevitable ante este contexto de incertidumbre económica de Argentina: ¿qué hace cada gestión dentro de esas condiciones?

“Aquí no hubo repliegue”, aseguró el intendente y recordó lo hecho en estos tiempos de crisis: “Con recursos propios y coparticipación a la baja, la gestión sostuvo inversión en obra pública estratégica, destinando montos significativos a infraestructura urbana, renovación de espacios públicos y recuperación de áreas degradadas. La transformación del antiguo basural en un relleno sanitario controlado, la recuperación de predios deportivos y la concreción de una playa pública largamente demandada son parte de esa definición: no perder territorio social”.
Al mismo tiempo, el municipio acompaña más de 550 situaciones activas de violencia hacia las mujeres, sostiene políticas sociales y culturales que dinamizan la economía local, articula en salud y seguridad con organismos provinciales, invierte en capacitación con mirada productiva y mantiene cercanía con adultos mayores y el sistema educativo.
No es un modelo expansivo irresponsable, tampoco es un ajuste pasivo, es una definición conceptual y práctica: el equilibrio fiscal es condición necesaria, pero no suficiente, el orden de las cuentas no puede convertirse en coartada para la retirada territorial”, enfatiza con convicción el jefe del Ejecutivo municipal manteniendo su mirada fija en el eslabón último de la cadena de consecuencias que genera el ajuste; y en ese contexto sostuvo: “cuando el ajuste implica recentralización de recursos y transferencia silenciosa de responsabilidades, el costo no lo absorben las planillas. Lo absorben las comunidades. Pero aquí hay una diferencia política clara: Respaldar el orden cuando corresponde. Marcar límites cuando el ajuste se vuelve parálisis. Administrar con responsabilidad sin abandonar la presencia”, enfatizó el titular del municipio.
En tiempos donde el discurso habla de alivio, pero la carga desciende hacia el nivel más cercano a la gente, sostener coherencia institucional es una forma de liderazgo, en ese eje, el intendente de Villa Constitución prioriza puntos clave como el trabajo, la innovación y la cercanía sin resignación, para terminar con una sentencia que marca en cuerpo entero su forma de gestionar: “porque no se trata solo de sostener la ciudad en medio de la crisis, se trata de prepararla para lo que viene”, concluyó el mandatario haciéndole un respetuoso tributo a la célebre frase de Perón: “mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.
