Gremio de alimentación denuncia suspensiones y despidos masivos
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y gremios locales de la actividad denunciaron a las empresas del sector debido a que a través de despidos, suspensiones y falta de pago a los trabajadores, trasladan el ajuste impuesto por el Gobierno nacional en medio de un escenario creciente de conflictividad laboral.
Por ello, el Consejo Directivo de la FTIA, que encabeza Héctor Morcillo, expresó su preocupación y repudio por la situación que atraviesan varias empresas del rubro, las cuales –según el gremio– están generando suspensiones, despidos y falta de pago de haberes, perjudicando en forma directa a los trabajadores y previendo un panorama particularmente difícil para sus familias.
La entidad gremial sostuvo su estado de alerta dados los casos más destacados que menciona:
Lamb Weston (Alimentos Modernos): La empresa despidió a más de 100 trabajadores en su planta de Munro, provincia de Buenos Aires, a pesar de ser una compañía con solidez financiera, importante reinversión de capital durante el año anterior y buena inserción en el mercado.
El cierre de esa planta –que traslada la producción a Mar del Plata– fue denunciado por el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA Buenos Aires, afiliado a la FTIA) como parte de un proceso de “industricidio” impulsado por políticas de apertura indiscriminada de importaciones y desprotección de la industria nacional.
Granja Tres Arroyos: El gremio señaló que la empresa mantiene una actitud hostil hacia sus trabajadores en plantas industriales de las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, donde adeuda el pago de salarios y aguinaldo. Aseguran que corren riesgo unos 700 puestos de trabajo.
Estos conflictos fueron formalmente denunciados por los sindicatos locales de Alimentación y derivaron en audiencias con las empresas ante las autoridades competentes del Ministerio de Trabajo, con el objetivo de buscar soluciones rápidas y la recomposición de los salarios y empleos afectados.
En un comunicado, la FTIA subrayó que “los trabajadores necesitamos producción, empleo y salarios dignos” y denuncia un claro traslado del ajuste económico por parte del sector empresario hacia los trabajadores y sus familias.
Ante esta situación, la Federación anunció que, junto a los sindicatos de base, llevará adelante todas las acciones administrativas, legales y gremiales que resulten necesarias para defender los derechos de los trabajadores de la alimentación, garantizar su continuidad laboral y asegurar ingresos que permitan el sostenimiento y desarrollo de sus hogares.
El posicionamiento de la FTIA se enmarca en otros reclamos recientes del sector, como el conflicto en Alijor, donde el STIA Filial Buenos Aires decidió continuar la medida de fuerza en reclamo del pago de salarios adeudados y de una propuesta salarial acorde a la realidad económica actual, tras calificar de “irrisoria” la oferta empresaria y denunciar la falta de diálogo y la priorización de ganancias por sobre los derechos y la estabilidad de los trabajadores.
La Federación reafirma su compromiso con la unidad gremial y la defensa colectiva frente a estas prácticas, en un contexto donde los sindicatos alertan que la caída de la producción y los conflictos laborales amenazan con profundizarse en la industria alimenticia.
