OpiniónPolíticaSanta Fe

Tango prohibido entre Unidos y la LLA: el costo electoral de buscar alianzas en el lugar equivocado

En el particular escenario de la política santafesina, la coherencia parece haberse quedado recluida en un olvidado rincón, o quizás, simplemente ha sido devorada por esa ansiedad preelectoral que embarga a los actores que salen a escena en tiempos de campaña. Mientras el gobernador Maximiliano Pullaro se calza el traje de férreo opositor y expone la “asfixia” financiera, con la cual el presidente Javier Milei somete a su provincia —denunciando recortes y centralismo desde cada atril que tenga a su alcance—, puertas adentro de su propio frente, el PRO santafesino parece estar bailando un vals prohibido con los libertarios.

“Todo parece una coreografía bizarra”, murmulla en privado un dirigente socialista ante la posibilidad de un acuerdo con LLA. Razón no le falta al referente del partido de la Rosa ya que, por un lado, el Ejecutivo provincial levanta la bandera de la resistencia federal frente a la Casa Rosada; por el otro, el presidente de la asamblea del PRO provincial, Cristian Cunha, sale a la arena mediática a proponer, con una liviandad casi pedagógica, que “hay que intentar dialogar y tender puentes” con La Libertad Avanza. La pregunta capciosa que sobrevuela sobre sus “deseos”, no es solo saber si el puente se va a construir, sino si al cruzarlo, no terminarán todos cayendo al vacío de una derrota en las urnas.

La propuesta de Cunha, que de “diálogo” tiene poco y de supervivencia tiene mucho, puede llegar a ser un salvavidas de plomo. El PRO sabe que su caudal electoral se está evaporando rápidamente, donde la crisis de identidad es casi total: ¿somos parte de Unidos, somos socios externos, o volvemos a intentar seducir a las huestes del león?, se estarán preguntando con un alto grado de unción y preocupación los mas fieles adeptos al espacio amarillo, que aún conduce Mauricio Macri.

La jugada tiene toda la fisonomía de un pergeñado espejismo para salvar al macrismo de la irrelevancia en el 2027. Como ambos espacios (Unidos y LLA) pescan en la misma pecera, la estrategia elegida por Cunha y cia., es tejer alianzas para no quedar afuera del futuro reparto de poder. Pero aquí la política se choca con otra realidad: la de saber ¿qué pensarán el radical o el socialista que votó a Unidos para mantener un modelo de gestión, al ver a sus dirigentes coqueteando con el libertarismo que prometieron combatir? La oposición a esta decisión no será solo un susurro de enojo, ya que puede escalar en un grito que sacuda las urnas.

La contradicción puede llegar a verse como un método y la hipocresía puede llegar a ser el condimento principal de ese desaguisado político. “Escuchar al gobernador Pullaro hablar de “asfixia” mientras sostiene una Legislatura que cuesta cuatro veces más que la de Córdoba —con más de 2.000 “asistentes técnicos” pululando por los pasillos— es, al menos, un ejercicio de cinismo administrativo”, arengó sin titubeos, el concejal rosarino de LLA, Juan Pedro Aleart, para echarle más leña al fuego de la controversia generada entre las partes.

Marcos Peyrano, importante dirigente de LLA santafesina, también por su parte dijo lo suyo,  al manifestar que: “el gobernador intentó dar cátedra sobre producción y timba financiera en el corazón del mercado bursátil, la escena fue un verdadero papelón, una arenga política, plagada de autobombo, que olvidó que el discurso de la producción suena hueco cuando se aplican Ingresos Brutos que se ubican entre los más altos del país”, hasta aquí por lo visto existe cero posibilidad de acercamiento, un distanciamiento que seguramente se hará más evidente cuando empiece a tallar la figura de Romina Diez (Karina Milei) para dinamitar con precisión quirúrgica cada puente que se pretenda construir.

La reunión de la dirigencia del PRO santafesino, donde participó la presidenta del espacio en Santa Fe, Gisela Scaglia no hizo más que alimentar las dudas. Somos el próximo paso, advirtieron en un posteo de la cuenta de X, y los interrogantes se agolpan en la puerta del espacio como la desorientación que embarga que a su militancia partidaria. ¿Cuál es el próximo paso? ¿Una escisión? ¿Un acuerdo silencioso donde los libertarios presentan candidatos testimoniales de bajo vuelo para dividir a la oposición y favorecer a Unidos? Muchas preguntas para ninguna respuesta.

El frente oficialista en la provincia ya acusa el golpe de una pérdida de caudal electoral que ronda el 38% según la última elección disputada por el espacio, y a partir de ese duro resultado adverso, el “team electoral” parece estar navegando en una profusa neblina de desorientación. La política de supervivencia, esa que prioriza el cargo por sobre el mandato de la gente, siempre tiene un costo y en Santa Fe, donde el votante tiene mucha memoria, los problemas estructurales de una gestión no se resuelven con puentes tendidos desde un despacho o una rosca de una mesa de café, sino, la factura les suele llegar a los dirigentes, sin aviso previo alguno.

Entre el relato de una gestión y el coqueteo de pasillo con La Libertad Avanza, lo único que está poniendo en juego el oficialismo, es su credibilidad. La política santafesina rumbo al 2027 está entrando en un difuso y complejo laberinto, y la coherencia se ha convertido en la primera víctima de ello. Quizás la receta para el futuro inmediato sea no caer en la tentación del malabarismo electoral. ¿La supuesta alianza será un puente hacia el futuro o, simplemente una última pirueta antes de la caída? Los estrategas que en el fragor de sus novedosas iniciativas piensen que esta alternativa es la correcta, olvidaron “que el único puente que realmente importa en política es el que se construye con la confianza de la gente.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *