Para Celia Arena, el Boleto Educativo Gratuito, es un legado de Perotti que se transformó en conquista social de Santa Fe
En el complejo tablero de la política santafesina, son pocos los hitos que logran trascender de una gestión a otra, para convertirse en patrimonio de la ciudadanía de la provincia. Sin embargo, el Boleto Educativo Gratuito (BEG), una de las naves insignia del gobierno de Omar Perotti, ha demostrado ser una excepción contundente a la regla.
La diputada provincial, Celia Arena en un posteo realizado en su red social X (ex twitter), resaltó que la vigencia y continuidad de esta política no fue solo un acierto administrativo, sino la confirmación de un modelo de gestión que priorizó, sobretodo, la inversión directa en el capital humano de la provincia.
La cifra que remite la legisladora en su publicación es elocuente: 40 mil millones de pesos de los contribuyentes santafesinos que vuelven a la comunidad de la manera más virtuosa posible. Según destacó Arena, este monto representa mucho más que un subsidio al transporte; se tradujo en menos obstáculos para la educación, eliminando la barrera económica del traslado, lo cual garantiza el acceso real a las aulas.
La diputada también puso en valor la ayuda economía que el proyecto generó debido al alivio fundamental para el bolsillo de los docentes, asistentes escolares y las familias, especialmente en contextos económicos tan complejos como los actuales. Además, la referente del peronismo santafesino recalcó la transparencia total que brinda el Boleto Educativo gracias al uso de las nuevas tecnologías, los recursos llegan de forma plena, sin intermediarios y directamente al beneficiario.
🚌✍️ 40 mil millones de pesos de los contribuyentes santafesinos muy bien invertidos: menos obstáculos para la educación; salario indirecto para docentes, asistentes escolares y familias; recursos públicos que llegan plenamente, de manera transparente y sin intermediarios a sus… pic.twitter.com/mfiuVK2v1t
— Celia Arena (@celiaarena) January 25, 2026
El BEG nació con la gestión de gobierno de Omar Perotti bajo una premisa clara; que nadie deje de estudiar o trabajar por no poder pagar un colectivo. A diferencia de otras iniciativas exitosas —como Billetera Santa Fe, que ha sufrido modificaciones estructurales—, el actual gobierno ha decidido mantener el Boleto Educativo.
Desde el sector del rafaelino reafirmaron que la continuidad de la iniciativa no es una casualidad, y recordaron también, que el BEG es Ley, gracias a un proyecto impulsado por el propio ex gobernador, lo cual permitió blindarlo frente a los lógicos vaivenes políticos de la provincia, para consolidarlo como una verdadera política de Estado. “Ese es el camino y es posible. La prueba es el propio BEG”, sentenció Celia Arena marcando un contraste necesario sobre cómo se deben gestionar los recursos públicos.
Se puede afirmar sin caer en falsa demagogia, que en tiempos donde se discute mucho la eficiencia del Estado, el Boleto Educativo Gratuito se erigió como un buen ejemplo de gestión moderna y eficiente. El gobierno de Perotti diseñó la arquitectura del mismo para que una política de esta escala fuera sostenible y llegara a todos los niveles educativos en cada rincón de la provincia.
La herencia de una gestión se puede medir por la capacidad que tenga la misma de poder seguir mejorandole la calidad de vida cotidiana de las personas. En ese sentido, el BEG no es solo una “herencia” sino una herramienta que demuestra que, cuando hay voluntad política, el Estado puede ser el motor que iguale las oportunidades para todos los santafesinos de a pie.
