EconomíaNacionales

¿Es sustentable este modelo?: Una andanada de desempleados buscan sobrevivir con aplicaciones de viajes

Desde noviembre de 2023, unas semanas antes de que asumiera la Presidencia Javier Milei, se perdieron más de 270 mil empleos en la Argentina, buena parte en la administración pública, en la construcción o en la industria.

Muchos de esos nuevos desocupados sobreviven cómo pueden trabajando en aplicaciones de viajes como Uber, Cabify o Didi.

Otro con menos opciones se dedican a repartir en Pedidos Ya, Rappi o Mercado Libre.

Es una tendencia que se viene profundizando y que tiene también como característica que ha sido adoptada por venezolanos y colombianos que han llegado a la Argentina huyendo de la miseria de sus países y en busca de un proyecto mejor para sus familias.

Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) muestran que el sistema de riesgos del trabajo había 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores en noviembre de 2023. 

En octubre de 2025, el sistema contabilizó 491.311 empresas y 9.584.566 trabajadores.

Los números reflejan con claridad que 272.607 personas perdieron su trabajo en diferentes empresas e industrias.

Y que la mayoría ahora son monotributistas.

Cada vez gana más evidencia el hecho de que el peso del ajuste aplicado por Milei, el más profundo hasta ahora en la historia argentina, cargó sobre las bases de los sectores medios de la economía, sobre todo por los tarifazos que dejaron a familias enteras endeudadas por las subas de los precios del gas, el agua y el resto de los servicios.

A este escenario se viene sumando desde hace algunos meses un aumento en las importaciones cuyo impacto y profundidad despierta conmoción en distintos sectores productivos.

Ya no es solo la llegada de 5.000 autos chinos de esta semana. Las compras puerta a puerta que se realizan en Shein y Temu son cada vez más voluminosas y llevaron a que referentes de Mercado Libre llevaran señales de alerta a funcionarios de alto nivel.

Mientras esto ocurre, llegan las felicitaciones del FMI a la decisión del gobierno de empezar a sumar reservas.

La Argentina ya fue el mejor del Fondo Monetario en los 90 de Carlos Menem, y la experiencia terminó muy mal.

Habrá que ver si esta vez será distinto, y cuántos sectores serán capaces de sobrevivir a una transformación que está dejando a mucha gente en el camino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *