Ni acortar ni alargar jornadas, para una reforma laboral del futuro el día tendrá 25 horas
La Universidad Técnica de Múnich, una de las más prestigiosas de Alemania, reinstaló en la comunidad científica que la rotación de la Tierra se está desacelerando, y la consecuencia es que el día se alarga unas milésimas de segundo cada vez.
A este ritmo, la posibilidad de alcanzar días de 25 horas por jornada se ubicaría dentro de unos 200 millones de años, de acuerdo a proyecciones.
El aumento es constante, ya que se estima que hace 1.500 millones de años los días solo tenían una duración de 19 horas.
Relojes atómicos, un láser subterráneo y sistemas de observación de alta precisión permitieron extraer como conclusión que, a la larga, se modificarán las mediciones en relojes y calendarios, en virtud de que el planeta se frena.
No se trata de nada nuevo, sino que es la consecuencia natural de un proceso que lleva millones de años en marcha.
Los investigadores utilizaron un láser anular propiedad del Observatorio Geodésico de Wettzell para calcular la velocidad de rotación.
Los cálculos de la NASA
“Estrictamente hablando, un día dura 86.400 segundos. Sin embargo, el día solar medio es de aproximadamente 86.400,002 segundos”, señalan desde la NASA en uno de sus artículos divulgativos
Tan imperceptible es que ningún ser humano puede percibirlo, pero acumulado durante millones de años, se vuelve significativo.
La interacción gravitatoria entre la Tierra, la Luna y el Sol es el principal responsable de este fenómeno.
Las mareas no son solo un espectáculo costero: son una manifestación de fuerzas colosales que también actúan como un freno silencioso sobre la rotación terrestre.
Cada vez que el océano se desplaza por la atracción lunar se genera fricción.
Y esa fricción, repetida sin pausa durante millones de años, le roba energía al giro del planeta.
Es un proceso lento, pero constante. La Tierra va perdiendo velocidad como un trompo que gira cada vez más despacio.
La NASA también señaló que los cambios en la distribución de la masa terrestre influyen en la duración del día. Es decir, no todo depende del espacio exterior.
Velocidad de rotación
El derretimiento de glaciares, el desplazamiento de enormes volúmenes de agua, las variaciones en la atmósfera e incluso los grandes terremotos pueden modificar, aunque sea mínimamente, la velocidad de rotación.
Cuando la masa del planeta se redistribuye, cambia su momento de inercia.
Y cuando eso pasa, la rotación se ajusta. Son verdades de la física.
Tanto la NASA como los investigadores europeos son claros: no se está ante un escenario cercano, sino que la desaceleración es extremadamente lenta.
Para ponerlo en contexto: hace 200 millones de años, los dinosaurios dominaban la Tierra, los continentes estaban en otra posición y los mamíferos eran poco más que criaturas marginales.
Es decir, hablamos de escalas temporales que superan por completo la historia humana.
24×7
Los días de 24 horas son un fenómeno natural que ha moldeado la vida del planeta Tierra.
Los humanos y animales adaptaron sus hábitos como la alimentación, sueño y reproducción en base este horario, pero todo podría cambiar en un futuro.
El primer efecto a ser considerado serían las afecciones en los ritmos circadianos.
Los organismos vivos, humanos y animales, tienen relojes biológicos ajustados en un ciclo de 24 horas.
Una extensión en la duración implicaría trastornos en el sueño, fatiga, cambios en el metabolismo, problemas de digestión, entre otros.IP
En la misma línea, afectaría los ciclos de fotosíntesis por la luz y la oscuridad, factor que modificaría las cadenas alimentarias.
