Nueva York: Mamdani generó polémica y denuncias de “antisemitismo” de parte de Israel
El inicio de la gestión de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York desató una tormenta diplomática y política de alcance internacional. En su primer día de mandato, el flamante gobernante socialista y musulmán revocó dos órdenes ejecutivas clave vinculadas a Israel, lo que le valió acusaciones de “antisemitismo” por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu y de diversas organizaciones judías en Estados Unidos.
Las medidas revocadas habían sido emitidas por el exalcalde Eric Adams en el tramo final de su gestión. La primera de ellas prohibía a las agencias municipales el boicot o la desinversión en Tel Aviv, mientras que la segunda adoptaba la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), la cual incluye ciertas críticas al Estado de Israel como formas de odio judeófobo.
Reacción de Israel y la comunidad judía
La respuesta de Jerusalén fue inmediata. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel calificó la decisión como “gasolina antisemita”, mientras que el cónsul general en Nueva York, Ofir Akunis, advirtió que la medida representa una “amenaza inmediata” para la seguridad de la comunidad judía local, la más numerosa fuera de Israel.
A estas críticas se sumó una coalición de organizaciones de peso, entre ellas:
- La Liga Antidifamación (ADL)
- El Comité Judío Americano
- La Federación UJA de Nueva York
Para estos sectores, la eliminación de las protecciones de la IHRA y la apertura a posibles boicots económicos envían un mensaje de exclusión hacia los ciudadanos judíos neoyorquinos.
La postura de Mamdani y la defensa de la libertad de expresión
Pese al repudio, Mamdani defendió su decisión bajo el argumento de proteger la Primera Enmienda y la libertad de expresión. Desde su entorno, y con el respaldo de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU), se argumentó que las órdenes de Adams tenían un “efecto amedrentador” sobre el discurso político y el activismo.
Mamdani, quien ha calificado a Israel como un Estado de “apartheid” y apoya el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), ratificó de todos modos su compromiso con la seguridad de la comunidad judía y la continuidad de la oficina municipal dedicada a combatir el odio religioso.
Polémica por el equipo legal
La controversia se extendió también al nombramiento de Ramzi Kassem como principal asesor jurídico de la alcaldía. Kassem, exintegrante de la Casa Blanca bajo la administración Biden, ha sido cuestionado por su labor previa en el proyecto CLEAR, donde brindó asesoramiento legal a manifestantes propalestinos y, en el pasado, ejerció la defensa voluntaria de un detenido por terrorismo en la base de Guantánamo.
El ascenso de esta nueva ala política al frente de la “Gran Manzana” marca un quiebre histórico en la relación de la ciudad con Israel, abriendo una etapa de incertidumbre y fuerte polarización en el corazón financiero de los Estados Unidos.
